(Narra
Niall)
Llevábamos un día en Wolverhampton. La familia de Liam
eran personas terriblemente adorables. Sobre todo Karen, su madre. Tenía un
aire a la mía, me recordaba mucho a ella. Nada más llegar nos había
recibido con una sonrisa inmensa en la cara y con todo tipo de comida y bebida,
en el fondo me conocía mucho. Aunque de antes conocía a Karen, no había podido
tratarla lo que me hubiera gustado, no había tenido oportunidad de ir a su casa y no nos vamos a
engañar, este era el mejor momento que podía haber habido para hacerlo, estaba
con mi novia, con uno de mis mejores amigos y con casi ya mis dos hermanas. Lo
único que faltaba era casarme con ____ para que pudiera llamarlas así con
total libertad. Liam no había concretado el porqué de venir a pasar unos días a
su ciudad natal. Yo supongo que para alejarse del mal ambiente que últimamente
había por Londres aunque tampoco estaríamos en si descansando porque
grabaríamos para 1D3D movie, sobre todo Payne ya que es su cuidad y
probablemente yo también tendría que salir junto con su familia y su novia. En cierta
parte me alegraba de estar en Wolverhampton porque pasaría unos días a solas
con mi princesa y eso era de agradecer después de todo lo que había pasado.
Estábamos sentados en la preciosa mesa que tenía la familia Payne en la parte
trasera de la casa, un poco apartada de la piscina, de las piscinas, puesto que
tenían dos, una climatizada y la de toda la vida. Todos esperábamos el desayuno
que Karen nos había preparado y por ninguna razón dejaba que la ayudáramos, al
final Paula la había convencido y pudo colarse en la cocina.
-Esta casa es preciosa, Liam. No nos habías dicho nada,
es muy familiar y eso es lo que necesitamos las hermanas Fox, cariño de madre,
un ambiente familiar. - ____ estaba sentada a mi lado, teníamos las manos
entrelazadas, algo que ya era habitual en nosotros. – En cuanto te cases con mi
hermana vendré todos los fines de semana.
-Espero que también vayas a Mullingar. – lo dije con un
tono apagado y algo triste, era mi novia y obviamente quería que también fuera
a ver a mi madre. Se levantó de la silla y se sentó en mis piernas abrazándome,
respiré con dificultad, el olor se su pelo podía dejar muerto a cualquiera y
mucho más a mí que estaba loco de amor por aquella rubia. Después de un minuto
aproximadamente me miró y sonrió. – Es que también quiero que veas a mi madre y
conozcas a mi familia. Sé que Irlanda está un poco lejos per… - no me di cuenta
de cuando me había callado, me había dejado llevar por unos labios presionando
los míos intentando que entreabriera la boca para que su lengua pasara a la
mía.
-¿Hola? – paramos de golpe y miramos a Bego que nos
miraba con algo de alegría, asquerosidad y tristeza. No había sido buena idea
que mi novia me besara delante de su hermana. Liam era un seguir de miradas,
primero a Bego y luego a nosotros acabando por mirar al cielo. No habíamos
tenido tacto, me sentía fatal y ____ seguramente peor que yo. – No me importa
que os beséis pero ¿que sea a primera hora de la mañana? Por dios, es muy
pronto. Podéis respirar, estoy bien. El amor es precioso y no hay que
ocultarlo. Antes de empecéis a pensar tonterías, dejadle claro a vuestro
cerebro de que estoy bien. - ____ fue hasta donde estaba su hermana y la
abrazó.
-No era mi intención, me he dejado llevar por la ternura
de Niall y…
-Estoy bien, no te preocupes. – ¿quién sabía lo que
pasaba por la cabeza de Bego? Solo ella, eso estaba claro. – Nialler eres muy
adorable para mi hermana, ten cuidado que te violará uno de estos días. - ____
le dio un suave golpe en el brazo para después empezar a reír junto a ella.
¿Quién entendía a las mujeres? Mi amigo y yo cruzamos miradas y las
acompañamos.
-¿Entonces vendrás a Mullingar?
-Claro que sí, bobo. – aliviado mi corazón, mi respiración
podía seguir como siempre. Para mí era algo importante que conociera a mi
familia, a mis padres sobre todo. – Pero sabes perfectamente que no podremos ir
todos los fines de semana.
-Pero la mayor parte del tiempo sí que irá. Maura es puro
amor. – Vaya amigo más increíble tenía. Quien dijera lo contrario mentía. – Su madre
morirá contigo. Estoy seguro de que vais a mantener una muy buena relación. –
Mi novia asintió con una sonrisa. Paula y Karen aparecieron de repente con el
desayuno. Tortitas con chocolate, tostadas, mermelada y mantequilla, variedad
de frutas cortadas en pequeños cuadrados entre otras cosas que me hubiera
comido yo solo pero lo compartiría. Liam ayudó a su madre y asi novia a sentarse como un caballero, les abrió la silla antes de que estás lo hicieran. Karen
estaba a mi lado ya que ____ se había quedado a lado de Bego. Comenzamos a comer, hablando la mayor parte del tiempo. Un desayuno
agradable. _____ y yo cruzábamos miradas
de vez en cuando con una sonrisa permanente en la cara que no se nos borraba
por nada del mundo.
-¿Qué vais hacer hoy? -No lo sabemos todavía mamá. – contestó Liam . Ella se levantó y empezó a recoger todo. Paula y ____ la ayudaron.
-Bueno, sea donde sea que vayáis, avisadme si no venís a
cenar. – diciendo esto último caminaron hasta la entrada de la cocina. Nos
quedamos Liam, Bego y yo, ella estaba distraída con el móvil, hablaba con
alguien a saber quién era pero la estaba haciendo sonreír y eso era bueno.
-He quedado. – la sonrisa que tenía en la cara era limpia
y pura. Algo que agradecíamos a ese chico. Se levantó y nos dio dos besos
despidiéndose. – Volveré por la noche, decírselo a mis hermanas. – caminaba con
pasos largos y firmes, estaba a punto de
entrar a la casa, se giró y dijo algo pero no la escuchamos, entonces gritó. -
¡No me esperéis para cenar!
-¿Qué le pasa? – me reí, parecía una niña a la que le
iban a dar una sorpresa. Liam estaba confuso al igual que yo. – Es bueno verla
feliz.
-¿Qué harás hoy Payne?
-Supongo que saldré con Paula a caminar y de compras. De
paso le presentaré a mi familia. ¿Y tú?
-Pues no se la verdad. Lo que se le ocurra a mi princesa.
– Asintió con una sonrisa. Me daba igual lo que hiciéramos, con estar a su lado
me bastaba. Me gustaba estar enamorado y es que además lo estaba hasta las
trancas. – ¿Cuando grabaras? – se encogió de hombros. –No tenemos mucho tiempo
Liam, mañana nos vamos.-Lo haré hoy, así mañana estamos tranquilos antes de irnos. No creo que pase nada si les aviso ahora.
Subimos a nuestra habitación, cada una a la suya, eso
estaba más que claro. Por cierto, habitación que compartía con _____. Se estaba
duchando.
-¿Princesa?
-¡En la ducha! – menuda voz tenía. ¿Estaba cantando?
Nunca la había oído cantar, lo hacía muy bien, diría incluso que más bonita que
la mía. Me acerqué hasta la puerta del baño y apoyé la oreja en ella. ¿Estaba
cantando What Makes You Beautiful? No me lo creía. – ¡Salgo en nada! ¡¿Me
podrías escoger la ropa?! – me sobresalté cayendo prácticamente al suelo.
Busqué en la maleta y cogí lo primero que pillé. – Esmérate un poco Nialler. –
levanté la vista, la tenía detrás mío, me dio un beso en el cuello. Un
escalofrío recorrió mi cuerpo, el contacto de sus labios mojados
era muy tentador. Respiré hondo e intenté tranquilizar a mis hormonas. Giré
para darle un beso y fue casi peor, estaba envuelta en una toalla, muy pequeña,
con el pelo mojado del cual caían gotas al suelo. No pude evitar mirarla entera
disimuladamente o al menos eso pensé yo. - ¿Te gusto Niall? – ¿me estaba
vacilando o algo? Tenía un cuerpo bastante sexy que volvía loco a cualquiera.
Delgada pero con buenos atributos, tenía unas buenas curvas. Un rubio natural
que iluminaba su piel no demasiado blanquecina, tenía un color medio, más
morena que yo y menos mal porque así no pareceríamos leche andante.
Definitivamente me encantaba. –Respóndeme por favor.
-¿Te estás escuchando ____? ¿Cómo no me vas a gustar?
Me encantas.
-¿Entonces porque no lo hemos hecho aún? – abrí los ojos
como platos, lo que la hizo reír, melodía para mis oídos. ¿Qué le pasaba? ¿En
serio me lo estaba preguntando? ¿Qué se suponía que debía responder? La
verdad, supongo.
-Como explicártelo para que no haya enfados
injustificados. – suspiré y la senté en la cama. – Creo que aún no hemos
encontrado el momento adecuado, tiene que ser especial. Me importas mucho y no
quiero que lo hagamos solo por un simple calentón, no sé si me explico. – estaba algo cabizbaja. – No
quiero que me vuelvas a preguntar si me gustas.
¡Sería como preguntarme si soy irlandés! – lo había conseguido, su preciosa
sonrisa iluminó mi mundo. – Pasará cuando menos nos lo esperemos.- la besé
transmitiéndole mi seguridad.
(Narra
Bego)
-No sabía que
tenías familia aquí.
-En realidad, hemos venido a pasar unos días en la casa
de Liam.-Es verdad, me lo comentó pero no sabía si me estaba vacilando... – sonreí con timidez. No me creía que Andy estuviera hablando conmigo después de tanto tiempo. Era raro pero se sentía bien tener un amigo que podía llegar a ser algo más que eso sin poner una etiqueta. Caminamos sin rumbo fijo, donde nos llevara el destino. - ¿Qué tal estas?
-Bien, supongo que te habrás enterado de la tontería que
hice. – asintió, era normal, un rumor que había llegado a las redes sociales.
No teníamos ni idea de quién lo había difundido pero que era eso, un rumor,
aunque solo nosotros sabíamos la verdad. – Fui tonta, tendría que haber estado
contigo. – paramos. Acarició mi cara, me miraba a los ojos, algo que yo
intentaba no hacer, me daba vergüenza. Era idiota, lo sabía pero me sentía así.
-Seguiste a tu corazón, no lo eres. Siempre esperé que me
llamaras pero nunca lo hiciste. – paso una de sus mano por mi cintura y con la
otra iba acercándome al igual que lo hacía él. – No me importa que hayas estado
con Harry. – Sentía su respiración que se mezclaba con la mía, pensé que me iba
a besar pero desvió sus labios a mis mejillas, después los arrastró hasta mi
oreja. – Te quiero Begoña. – No sabía que decir ¿Qué había dicho? ¿De qué forma
me quería? ¿Cómo amigos? ¿Cómo más que eso?... Seguía pegada a su cuerpo, me
miraba y yo a él pero no sabía qué hacer, apoyé mi cabeza en su pecho y lo
abracé.
-Yo también te quiero, eres un gran amigo, Andy. – fue lo
primero que se me ocurrió, se rió e hizo que le mirara, estaba otra vez
peligrosamente cerca de mis labios, apoyando su frente en la mía.
-No me refería a esa clase de amor, Te quiero más que una
amiga. - ¿Qué estaba diciendo? ¿Era en serio? No me dejó pensar porque me
centre en besarle.
(Narra
___)
-Déjame un rato más, anda. – Niall no se podía quedar
mucho más tiempo dentro de la piscina porque al final acabaría resfriado, claro
estaba que no le convenía ya que por si profesión se le tenía prohibidísimo que
pasara. La voz le cambiaría, estaría más cansado, no rendiría igual… El tiempo
no es que fuera de los mejores y mucho menos a finales de Noviembre pero la
piscina climatizada ayudaba muchísimo. Llevábamos toda la tarde dentro y a mi
ya se me había quedado la piel arrugada de tanta agua, ya no me apetecía, en
cambio si fuera por él… vivir en ella, parecía un bebe jugando dentro y
queriéndose quedar más. Me lo quedé mirando durante unos minutos más a ver si
reaccionaba pero fue en vano. Cogí la toalla y me fui a la habitación en la que
me di una larga ducha, esas duchas en las que terminas olvidándote de todo,
incluyendo el tiempo. Salí y me vestí, algo cómodo como para salir un rato a
pasear por las calles de Wolverhampton, unos pantalones oscuros con un jersey
de punto gris con una cebra en él, terminando con unos botines del mismo color,
sin complicaciones. Me sequé el pelo y me lo recogí en una coleta, un poco de
maquillaje, algo de rímel y la raya. Miré por la ventana que daba la vista a la
piscina climatizada, no me lo podía creer Nialler seguía en ella, este chico
se estaba pasando, se pondría malo. Miré el reloj y bajé corriendo para volver
a decirle que saliera ya.
-¡Nialler James Horan Gallagher! – seguía nadando de un
lado a otro de la piscina, al escuchar mi gritazo paró algo asustado. Me sentía
mal porque no le había gritado nunca pero se iba a poner malo. Me tranquilicé
un poco y me acerqué hablándole de la manera más dulce que podía. - ¿Quieres
salir ya de la piscina? Son las ocho y media, cariño ¿Tú has visto como estas?-¿Que más te da a ti? Quiero quedarme. – Estaba indignada. Mucho. Me preocupaba por él y ahora me daba igual, pues anda y que le den, no iba a permitir que me humillara. Sí, para mí, eso era más que una humillación. – Sí no tienes nada más que decirme, te puedes ir por donde viniste.
-No puedo creer que estés diciéndome esto.
-Pues créetelo. Ahora si no tienes más que decir, te
puedes ir. – Hombre que si me iba a ir. ¿Qué le pasaba? No recordaba que hiciera
algo malo para que se pusiera así.
-Imbécil. – y diciéndole eso, tan a gusto que me fui. Fui
con Karen que era la única que se encontraba en la casa a parte de nosotros.
Liam y Paula se habían ido a grabar y Bego había salido no se adonde, no tenía
ni idea. Ahora no podría dar un paseo como quería, así que la ayudaría con la
cena. Me senté a su lado y me apoyé en su hombro, necesitaba desahogarme, sacar
toda la tonta discusión con mi novio, quien mejor que ella para escucharme.
-¿Qué pasa hija? – que amor de persona, pasó uno de sus
brazos por mis hombros y empezó acariciarme la coleta. – Me lo puedes contar si
quieres, aunque si te sientes incomoda…
-Niall y yo hemos discutido. - ¿habíamos discutido? ¿En serio? Si en
realidad era una discusión vaya tontería de discusión, no sabía ni porque me
había hablado así. – Lleva toda la tarde en la piscina, Karen. He salido hace
un rato, me he duchado, me he vestido, me he peinado y en todo ese tiempo él ha
seguido en la piscina. He bajado para decirle que saliera, que se va a poner
malo ¿pero que me ha dicho él? Pues que me fuera. No lo veo normal, encima que
me preocupo por él ¿me contesta así? Está siendo injusto. Muy pero que muy
injusto. – lo solté todo de sopetón, ella solo me dio un beso en la cabeza para
después abrazarme.
-Vaya que es tonta la discusión. ¿Quieres que vaya a
regañarlo para que salga?
-No. – la miré a los ojos. No lo decía por maldad pero si
se ponía malo, se lo merecería por tonto y necio. – Déjalo, no te va hacer caso
y no quiero que te hable mal. – negó levantándose del sofá. –
Karen, en serio, déjalo. Mejor vamos que te ayudo con la cena.
Dejando de lado la discusión con Niall, Karen y yo
habíamos preparado la cena, pollo al curry, que era la especialidad de la casa.
Según ella era lo que mejor hacía, una ensalada de pasta y teníamos en el horno
un bizcocho que estaría en minutos, que después decoraríamos.
-Este niño me va a oír, no es posible que siga en la
piscina. – Vi como la madre de Liam se alejaba de la cocina para salir al
patio. ¿Cómo Nialler podía seguir allí? Era de locos. El grito de la mujer se
escuchó hasta Londres seguramente, no exageraba, así de fuerte había sido. Esta
vez se había dignado a salir envuelto en la toalla y subió directamente a la
habitación, por lo que no me vió. Ella volvía a la cocina con una risa victoriosa. - ¿Ves? Así es como
se hace.
-Voy a salir a dar una vuelta. – lo dije sin pensar, me
salió solo, necesitaba aire fresco. Despejarme de la tarde tan tonta que había
tenido.
-¿No vas a cenar? Tenemos que decorar el bizcocho.
-Necesito salir.-¿A qué hora volverás?
-No lo haré.
-¿Pero qué estás diciendo ___?
-Que no lo haré. – no iba a volver. No pensaba dormir
como si nada pasara con él, estaba decepcionada y cabreada, mucho. No me iba a
rayar más. Subí a la habitación en la que él estaba duchándose por el ruido del
agua al caer. Cogí mi bolso y salí de aquella casa despidiéndome de Karen
antes.
“Paula, me vuelvo a casa,
llévame las maletas mañana porfa. Cuida a Niall que seguramente esté malo, nos
vemos allí mañana. Besos”
Le envié aquel mensaje desde el taxi que había cogido
para volver. No lo habría visto porque no me contestó pero se pondría como una
histérica cuando lo leyera. Lo que si recibí fue un WhatsApp de Niall. No quería
leerlo pero ¿Y si era algo importante?
*Princesa
¿Dónde estás? ¡¿Cómo se te ocurre irte a estas horas?! ¡Encima sin avisarme!
*¿Ahora
si soy tu princesa? Agradece que te contesto, idiota.
*Sin
insultos. Siempre lo has sido y siempre lo serás ¿Se puede saber qué te pasa?
*¿En
serio me estas preguntado qué me pasa? ¿Tú eres tonto o qué?
*Te he
dicho que sin insultos. ¿Qué te pasa ___? No sé que he hecho para que te pongas
así.
*Es que
tú nunca sabes nada, ese es el problema.
*¡¿Pero
qué estás diciendo?! ¡¿Qué problema?!
Estas siendo injusta conmigo.
*¡Y tú
conmigo!
*¿Me
puedes decir al menos donde estas?
*No y no
vengas a buscarme porque no estoy volviendo a casa.
La conversación se acabó allí. No iba a casa pero tampoco quería volver a mi casa.. No quedaba mucho para llegar y tenía más que claro que no
iba a ir a mi casa.
Aquí os dejo otro capítulo :) Espero que os guste. ¿Habéis visto la foto del rubiales con Olly? OMGoosh! este chico nos quiere matar! *--*



No hay comentarios:
Publicar un comentario