domingo, 31 de marzo de 2013

Capítulo 26



              (Narra Niall)

Llevábamos un día en Wolverhampton. La familia de Liam eran personas terriblemente adorables. Sobre todo Karen, su madre. Tenía un aire a la mía, me recordaba mucho a ella. Nada más llegar nos había recibido con una sonrisa inmensa en la cara y con todo tipo de comida y bebida, en el fondo me conocía mucho. Aunque de antes conocía a Karen, no había podido tratarla lo que me hubiera gustado, no había tenido oportunidad de ir a su casa y no nos vamos a engañar, este era el mejor momento que podía haber habido para hacerlo, estaba con mi novia, con uno de mis mejores amigos y con casi ya mis dos hermanas. Lo único que faltaba era casarme con ____ para que pudiera llamarlas así con total libertad. Liam no había concretado el porqué de venir a pasar unos días a su ciudad natal. Yo supongo que para alejarse del mal ambiente que últimamente había por Londres aunque tampoco estaríamos en si descansando porque grabaríamos para 1D3D movie, sobre todo Payne ya que es su cuidad y probablemente yo también tendría que salir junto con su familia y su novia. En cierta parte me alegraba de estar en Wolverhampton porque pasaría unos días a solas con mi princesa y eso era de agradecer después de todo lo que había pasado.
Estábamos sentados en la preciosa mesa que tenía la familia Payne en la parte trasera de la casa, un poco apartada de la piscina, de las piscinas, puesto que tenían dos, una climatizada y la de toda la vida. Todos esperábamos el desayuno que Karen nos había preparado y por ninguna razón dejaba que la ayudáramos, al final Paula la había convencido y pudo colarse en la cocina.
-Esta casa es preciosa, Liam. No nos habías dicho nada, es muy familiar y eso es lo que necesitamos las hermanas Fox, cariño de madre, un ambiente familiar. - ____ estaba sentada a mi lado, teníamos las manos entrelazadas, algo que ya era habitual en nosotros. – En cuanto te cases con mi hermana vendré todos los fines de semana.

-Espero que también vayas a Mullingar. – lo dije con un tono apagado y algo triste, era mi novia y obviamente quería que también fuera a ver a mi madre. Se levantó de la silla y se sentó en mis piernas abrazándome, respiré con dificultad, el olor se su pelo podía dejar muerto a cualquiera y mucho más a mí que estaba loco de amor por aquella rubia. Después de un minuto aproximadamente me miró y sonrió. – Es que también quiero que veas a mi madre y conozcas a mi familia. Sé que Irlanda está un poco lejos per… - no me di cuenta de cuando me había callado, me había dejado llevar por unos labios presionando los míos intentando que entreabriera la boca para que su lengua pasara a la mía.
-¿Hola? – paramos de golpe y miramos a Bego que nos miraba con algo de alegría, asquerosidad y tristeza. No había sido buena idea que mi novia me besara delante de su hermana. Liam era un seguir de miradas, primero a Bego y luego a nosotros acabando por mirar al cielo. No habíamos tenido tacto, me sentía fatal y ____ seguramente peor que yo. – No me importa que os beséis pero ¿que sea a primera hora de la mañana? Por dios, es muy pronto. Podéis respirar, estoy bien. El amor es precioso y no hay que ocultarlo. Antes de empecéis a pensar tonterías, dejadle claro a vuestro cerebro de que estoy bien. - ____ fue hasta donde estaba su hermana y la abrazó.

-No era mi intención, me he dejado llevar por la ternura de Niall y…
-Estoy bien, no te preocupes. – ¿quién sabía lo que pasaba por la cabeza de Bego? Solo ella, eso estaba claro. – Nialler eres muy adorable para mi hermana, ten cuidado que te violará uno de estos días. - ____ le dio un suave golpe en el brazo para después empezar a reír junto a ella. ¿Quién entendía a las mujeres? Mi amigo y yo cruzamos miradas y las acompañamos.

-¿Entonces vendrás a Mullingar?
-Claro que sí, bobo. – aliviado mi corazón, mi respiración podía seguir como siempre. Para mí era algo importante que conociera a mi familia, a mis padres sobre todo. – Pero sabes perfectamente que no podremos ir todos los fines de semana.

-Pero la mayor parte del tiempo sí que irá. Maura es puro amor. – Vaya amigo más increíble tenía. Quien dijera lo contrario mentía. – Su madre morirá contigo. Estoy seguro de que vais a mantener una muy buena relación. – Mi novia asintió con una sonrisa. Paula y Karen aparecieron de repente con el desayuno. Tortitas con chocolate, tostadas, mermelada y mantequilla, variedad de frutas cortadas en pequeños cuadrados entre otras cosas que me hubiera comido yo solo pero lo compartiría. Liam ayudó a su madre y asi novia a sentarse como un caballero, les abrió la silla antes de que estás lo hicieran. Karen estaba a mi lado ya que ____ se había quedado a lado de Bego. Comenzamos a comer, hablando la mayor parte del tiempo. Un desayuno agradable. _____  y yo cruzábamos miradas de vez en cuando con una sonrisa permanente en la cara que no se nos borraba por nada del mundo.
-¿Qué vais hacer hoy?

-No lo sabemos todavía mamá. – contestó Liam . Ella se levantó y empezó a recoger todo. Paula y ____ la ayudaron.

-Bueno, sea donde sea que vayáis, avisadme si no venís a cenar. – diciendo esto último caminaron hasta la entrada de la cocina. Nos quedamos Liam, Bego y yo, ella estaba distraída con el móvil, hablaba con alguien a saber quién era pero la estaba haciendo sonreír y eso era bueno.
-He quedado. – la sonrisa que tenía en la cara era limpia y pura. Algo que agradecíamos a ese chico. Se levantó y nos dio dos besos despidiéndose. – Volveré por la noche, decírselo a mis hermanas. – caminaba con pasos largos y firmes, estaba  a punto de entrar a la casa, se giró y dijo algo pero no la escuchamos, entonces gritó. - ¡No me esperéis para cenar!

-¿Qué le pasa? – me reí, parecía una niña a la que le iban a dar una sorpresa. Liam estaba confuso al igual que yo. – Es bueno verla feliz.
-¿Qué harás hoy Payne?

-Supongo que saldré con Paula a caminar y de compras. De paso le presentaré a mi familia. ¿Y tú?
-Pues no se la verdad. Lo que se le ocurra a mi princesa. – Asintió con una sonrisa. Me daba igual lo que hiciéramos, con estar a su lado me bastaba. Me gustaba estar enamorado y es que además lo estaba hasta las trancas. – ¿Cuando grabaras? – se encogió de hombros. –No tenemos mucho tiempo Liam, mañana nos vamos.

-Lo haré hoy, así mañana estamos tranquilos antes de irnos. No creo que pase nada si les aviso ahora.

Subimos a nuestra habitación, cada una a la suya, eso estaba más que claro. Por cierto, habitación que compartía con _____. Se estaba duchando.
-¿Princesa?

-¡En la ducha! – menuda voz tenía. ¿Estaba cantando? Nunca la había oído cantar, lo hacía muy bien, diría incluso que más bonita que la mía. Me acerqué hasta la puerta del baño y apoyé la oreja en ella. ¿Estaba cantando What Makes You Beautiful? No me lo creía. – ¡Salgo en nada! ¡¿Me podrías escoger la ropa?! – me sobresalté cayendo prácticamente al suelo. Busqué en la maleta y cogí lo primero que pillé. – Esmérate un poco Nialler. – levanté la vista, la tenía detrás mío, me dio un beso en el cuello. Un escalofrío recorrió mi cuerpo, el contacto de sus labios mojados era muy tentador. Respiré hondo e intenté tranquilizar a mis hormonas. Giré para darle un beso y fue casi peor, estaba envuelta en una toalla, muy pequeña, con el pelo mojado del cual caían gotas al suelo. No pude evitar mirarla entera disimuladamente o al menos eso pensé yo. - ¿Te gusto Niall? – ¿me estaba vacilando o algo? Tenía un cuerpo bastante sexy que volvía loco a cualquiera. Delgada pero con buenos atributos, tenía unas buenas curvas. Un rubio natural que iluminaba su piel no demasiado blanquecina, tenía un color medio, más morena que yo y menos mal porque así no pareceríamos leche andante. Definitivamente me encantaba. –Respóndeme por favor.
-¿Te estás escuchando ____? ¿Cómo no me vas a gustar? Me encantas.

-¿Entonces porque no lo hemos hecho aún? – abrí los ojos como platos, lo que la hizo reír, melodía para mis oídos. ¿Qué le pasaba? ¿En serio me lo estaba preguntando? ¿Qué se suponía que debía responder? La verdad, supongo.
-Como explicártelo para que no haya enfados injustificados. – suspiré y la senté en la cama. – Creo que aún no hemos encontrado el momento adecuado, tiene que ser especial. Me importas mucho y no quiero que lo hagamos solo por un simple calentón, no sé si me explico. – estaba algo cabizbaja. – No quiero que me vuelvas a preguntar si me gustas.  ¡Sería como preguntarme si soy irlandés! – lo había conseguido, su preciosa sonrisa iluminó mi mundo. – Pasará cuando menos nos lo esperemos.- la besé transmitiéndole mi seguridad.

 

              (Narra Bego)

 -No sabía que tenías familia aquí.
-En realidad, hemos venido a pasar unos días en la casa de Liam.

-Es verdad, me lo comentó pero no sabía si me estaba vacilando... – sonreí con timidez. No me creía que Andy estuviera hablando conmigo después de tanto tiempo. Era raro pero se sentía bien tener un amigo que podía llegar a ser algo más que eso sin poner una etiqueta. Caminamos sin rumbo fijo, donde nos llevara el destino. - ¿Qué tal estas?

-Bien, supongo que te habrás enterado de la tontería que hice. – asintió, era normal, un rumor que había llegado a las redes sociales. No teníamos ni idea de quién lo había difundido pero que era eso, un rumor, aunque solo nosotros sabíamos la verdad. – Fui tonta, tendría que haber estado contigo. – paramos. Acarició mi cara, me miraba a los ojos, algo que yo intentaba no hacer, me daba vergüenza. Era idiota, lo sabía pero me sentía así.
-Seguiste a tu corazón, no lo eres. Siempre esperé que me llamaras pero nunca lo hiciste. – paso una de sus mano por mi cintura y con la otra iba acercándome al igual que lo hacía él. – No me importa que hayas estado con Harry. – Sentía su respiración que se mezclaba con la mía, pensé que me iba a besar pero desvió sus labios a mis mejillas, después los arrastró hasta mi oreja. – Te quiero Begoña. – No sabía que decir ¿Qué había dicho? ¿De qué forma me quería? ¿Cómo amigos? ¿Cómo más que eso?... Seguía pegada a su cuerpo, me miraba y yo a él pero no sabía qué hacer, apoyé mi cabeza en su pecho y lo abracé.

-Yo también te quiero, eres un gran amigo, Andy. – fue lo primero que se me ocurrió, se rió e hizo que le mirara, estaba otra vez peligrosamente cerca de mis labios, apoyando su frente en la mía.
-No me refería a esa clase de amor, Te quiero más que una amiga. - ¿Qué estaba diciendo? ¿Era en serio? No me dejó pensar porque me centre en besarle.


              (Narra ___)
-Déjame un rato más, anda. – Niall no se podía quedar mucho más tiempo dentro de la piscina porque al final acabaría resfriado, claro estaba que no le convenía ya que por si profesión se le tenía prohibidísimo que pasara. La voz le cambiaría, estaría más cansado, no rendiría igual… El tiempo no es que fuera de los mejores y mucho menos a finales de Noviembre pero la piscina climatizada ayudaba muchísimo. Llevábamos toda la tarde dentro y a mi ya se me había quedado la piel arrugada de tanta agua, ya no me apetecía, en cambio si fuera por él… vivir en ella, parecía un bebe jugando dentro y queriéndose quedar más. Me lo quedé mirando durante unos minutos más a ver si reaccionaba pero fue en vano. Cogí la toalla y me fui a la habitación en la que me di una larga ducha, esas duchas en las que terminas olvidándote de todo, incluyendo el tiempo. Salí y me vestí, algo cómodo como para salir un rato a pasear por las calles de Wolverhampton, unos pantalones oscuros con un jersey de punto gris con una cebra en él, terminando con unos botines del mismo color, sin complicaciones. Me sequé el pelo y me lo recogí en una coleta, un poco de maquillaje, algo de rímel y la raya. Miré por la ventana que daba la vista a la piscina climatizada, no me lo podía creer Nialler seguía en ella, este chico se estaba pasando, se pondría malo. Miré el reloj y bajé corriendo para volver a decirle que saliera ya.
-¡Nialler James Horan Gallagher! – seguía nadando de un lado a otro de la piscina, al escuchar mi gritazo paró algo asustado. Me sentía mal porque no le había gritado nunca pero se iba a poner malo. Me tranquilicé un poco y me acerqué hablándole de la manera más dulce que podía. - ¿Quieres salir ya de la piscina? Son las ocho y media, cariño ¿Tú has visto como estas?

-¿Que más te da a ti? Quiero quedarme. – Estaba indignada. Mucho. Me preocupaba por él y ahora me daba igual, pues anda y que le den, no iba a permitir que me humillara. Sí, para mí, eso era más que una humillación. – Sí no tienes nada más que decirme, te puedes ir por donde viniste.

-No puedo creer que estés diciéndome esto.
-Pues créetelo. Ahora si no tienes más que decir, te puedes ir. – Hombre que si me iba a ir. ¿Qué le pasaba? No recordaba que hiciera algo malo para que se pusiera así.

-Imbécil. – y diciéndole eso, tan a gusto que me fui. Fui con Karen que era la única que se encontraba en la casa a parte de nosotros. Liam y Paula se habían ido a grabar y Bego había salido no se adonde, no tenía ni idea. Ahora no podría dar un paseo como quería, así que la ayudaría con la cena. Me senté a su lado y me apoyé en su hombro, necesitaba desahogarme, sacar toda la tonta discusión con mi novio, quien mejor que ella para escucharme.
-¿Qué pasa hija? – que amor de persona, pasó uno de sus brazos por mis hombros y empezó acariciarme la coleta. – Me lo puedes contar si quieres, aunque si te sientes incomoda…

-Niall y yo hemos discutido. - ¿habíamos discutido? ¿En serio? Si en realidad era una discusión vaya tontería de discusión, no sabía ni porque me había hablado así. – Lleva toda la tarde en la piscina, Karen. He salido hace un rato, me he duchado, me he vestido, me he peinado y en todo ese tiempo él ha seguido en la piscina. He bajado para decirle que saliera, que se va a poner malo ¿pero que me ha dicho él? Pues que me fuera. No lo veo normal, encima que me preocupo por él ¿me contesta así? Está siendo injusto. Muy pero que muy injusto. – lo solté todo de sopetón, ella solo me dio un beso en la cabeza para después abrazarme.
-Vaya que es tonta la discusión. ¿Quieres que vaya a regañarlo para que salga?

-No. – la miré a los ojos. No lo decía por maldad pero si se ponía malo, se lo merecería por tonto y necio. – Déjalo, no te va hacer caso y no quiero que te hable mal. – negó levantándose del sofá. – Karen, en serio, déjalo. Mejor vamos que te ayudo con la cena.
Dejando de lado la discusión con Niall, Karen y yo habíamos preparado la cena, pollo al curry, que era la especialidad de la casa. Según ella era lo que mejor hacía, una ensalada de pasta y teníamos en el horno un bizcocho que estaría en minutos, que después decoraríamos.

-Este niño me va a oír, no es posible que siga en la piscina. – Vi como la madre de Liam se alejaba de la cocina para salir al patio. ¿Cómo Nialler podía seguir allí? Era de locos. El grito de la mujer se escuchó hasta Londres seguramente, no exageraba, así de fuerte había sido. Esta vez se había dignado a salir envuelto en la toalla y subió directamente a la habitación, por lo que no me vió. Ella volvía a la cocina con una risa victoriosa. - ¿Ves? Así es como se hace.
-Voy a salir a dar una vuelta. – lo dije sin pensar, me salió solo, necesitaba aire fresco. Despejarme de la tarde tan tonta que había tenido.

-¿No vas a cenar? Tenemos que decorar el bizcocho.
-Necesito salir.

-¿A qué hora volverás?

-No lo haré.
-¿Pero qué estás diciendo ___?

-Que no lo haré. – no iba a volver. No pensaba dormir como si nada pasara con él, estaba decepcionada y cabreada, mucho. No me iba a rayar más. Subí a la habitación en la que él estaba duchándose por el ruido del agua al caer. Cogí mi bolso y salí de aquella casa despidiéndome de Karen antes.

“Paula, me vuelvo a casa, llévame las maletas mañana porfa. Cuida a Niall que seguramente esté malo, nos vemos allí mañana. Besos”

Le envié aquel mensaje desde el taxi que había cogido para volver. No lo habría visto porque no me contestó pero se pondría como una histérica cuando lo leyera. Lo que si recibí fue un WhatsApp de Niall. No quería leerlo pero ¿Y si era algo importante?

*Princesa ¿Dónde estás? ¡¿Cómo se te ocurre irte a estas horas?! ¡Encima sin avisarme!
*¿Ahora si soy tu princesa? Agradece que te contesto, idiota.

*Sin insultos. Siempre lo has sido y siempre lo serás ¿Se puede saber qué te pasa?
*¿En serio me estas preguntado qué me pasa? ¿Tú eres tonto o qué?

*Te he dicho que sin insultos. ¿Qué te pasa ___? No sé que he hecho para que te pongas así.
*Es que tú nunca sabes nada, ese es el problema.

*¡¿Pero qué estás diciendo?!  ¡¿Qué problema?! Estas siendo injusta conmigo.
*¡Y tú conmigo!

*¿Me puedes decir al menos donde estas?
*No y no vengas a buscarme porque no estoy volviendo a casa.

La conversación se acabó allí. No iba a casa pero tampoco quería volver a mi casa.. No quedaba mucho para llegar y tenía más que claro que no iba a ir a mi casa.
 
Aquí os dejo otro capítulo :) Espero que os guste. ¿Habéis visto la foto del rubiales con Olly? OMGoosh! este chico nos quiere matar! *--*

 

 
 

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