domingo, 31 de marzo de 2013

Capítulo 25


              (Narra Harry)

No tenía expresión alguna en  la cara aun así me dejó pasar. Seguramente Liam le habría contado todo y ahora me tenía como un gilipollas que solo quería hacerle daño a su hermana.

-Harry, no entiendo que haces aquí, estas no son horas de visitas. - su voz se notaba indiferente y dolida, no me miraba a los ojos, miraba a un punto fijo para hacerme creer que lo hacía pero a mi no me miraba, lo notaba.
-Quiero ver a mi novia.

-Has tenido toda la mañana y toda la tarde para hacerlo, ahora no la puedes ver. – ¿Por qué las hermanas Fox eran así? Tan cabezotas…
-Quiero verla Paula, por favor. – tenía que convencerla para que me dejara subir. – Llegué muy cansado ayer y hoy me he levantado tarde. No quería dejar de verla otro día más, ya han sido muchos. – Diciendo estas palabras me sentía fatal ¿cómo podía ser tan mentiroso? - Por favor…

-No te sorprendas cuando la veas, no tengo ni idea de que fue lo que pasó para que se hiciera eso. - ¿Qué se hiciera el que? Sí antes no entendía la actitud de los demás ahora muchísimo menos ¿a que estaban jugando? – Puede que esté hasta dormida. – la curiosidad me mataba, la miré por última vez y entré. Estaba de espaldas, parecía dormida como había dicho su hermana.

-¿Cariño?  - me acerqué poco a poco a su cama. - ¿Bego estas despierta? – fue entonces cuando se empezó a mover.
-Vete Harry, no te quiero ver. – estaba despierta.

-Cariño he venido a  verte. Siento no haberlo hecho antes. – caminé un poco más.
-He dicho que te vayas, no te lo voy a repetir. – ¿Qué le pasaba? No creía que Liam le hubiera dicho nada porque entre otras cosas él no sabía lo de las chicas aunque conociendo a Louis, todo podía ser.

-¿Por qué me tratas así? – no obtuve respuesta y en ese momento se giró, mis lágrimas amenazaban con salir en cualquier momento, corrí hasta donde estaba y me senté a su lado intentando abrazarla, algo que no me dejó hacer. – Que es esto que te has hecho amor. – miré sus manos, estaban completamente maltratadas, llenas de cortes y moratones, acaricié su cara el poco tiempo que me dejó.
-Ya me has visto, ya te puedes ir.

-No me quiero ir, dime que es lo que te ha pasado ¿Por qué te has hecho esto?
-Por ti. - ¿pero que estaba diciendo? – Porque me enamoré de un idiota, del idiota más… guapo y sexy que puede haber en el mundo. Me entregué a ti Harry Styles pensando que me amabas y que no jugarías conmigo ¿pero qué hiciste tu, a la mínima “separación”? Te acostaste con otras.

-Te lo puedo explicar, no es lo que parece. – dije interrumpiéndola. ¿Cómo se lo iba a explicar? ¿Cómo le iba a decir que no era lo que parecía cuando sí lo era?
-¡Cállate! ¡Déjame acabar! – no podía creerme que este sería el final de mi relación con ella, me negaba. – No me expliques nada porque no puedes mentirme, lo escuché todo y era tu voz, no puedes inventarte que no eras tú. No entiendo ni como fui tan estúpida de hacerme esto por ti. – se señaló las muñecas empezando a llorar. – No te mereces ninguna de mis lágrimas.

-Es que no mereces llorar ni por mí, ni por ningún otro chico. Begoña no me hagas lo que pienso que vas hacer por dios. Sabes que no podría estar sin ti.
-¡Cállate y deja de decir estupideces! Ya está hecho. Me prometí a mi misma no volver a sufrir por nadie y ya me ves, ahora hasta me herí físicamente. Paso de toda esta mierda. Lo mejor será que esto acabe aquí.

-¡No! Yo no quiero eso.
-Tú no pero yo sí. – me acerqué a sus labios intentando conseguir un beso, lo que obviamente ella me negó. – Piénsalo bien, lo mejor es que terminemos esto ahora y por lo menos intentemos ser amigos… - Sabía la palabra que iba a decir pero no podía ¿Cómo había podido ser tan idiota? ¿Qué había pasado aquella noche que no conseguía recordar nada? Al final terminó por decirla. - … conocidos.

-Prefiero ser eso a que me odies toda la vida. – Dije resignandome, lo primero que me salió del corazón, sí lo pensaba hasta estaba siendo muy buena conmigo, fui un tonto y lo peor es que me había enamorado de ella, mucho más de lo que pensaba en un primer momento. Tenía que ser justo y hacer lo que me pedía para no hacerla más daño. - ¿Algún día perdonarás a este idiota? – solo se encogió de hombros y me dio un abrazo. Muy a mi pesar me levanté de la cama y caminé a la puerta. – Lo siento y no olvides que te quiero. – Salí de aquella habitación llorando, dejándola y queriéndome matar por lo que le había hecho. Todo no acababa ahí, quedaba Zayn.
 
 

              (Narra Liam)

Lo mejor para que mi novia olvidara esos últimos días era mimarla. Nada mejor que un desayuno en condiciones con todo lo que conllevaba, no era mal cocinero pero estaba claro que el título de “mejor” me quedaba bastante lejos del infinito. Viernes y un fin de semana especial para la familia Fox, Bego ya estaba mucho mejor, _____ feliz con Nialler  y Paula y yo inseparables. Sería un finde diferente, aunque Paula “trabajara” íbamos a estar todos acompañándola, divirtiéndonos. Su trabajo se resumía en estudiar su guión porque empezaría pronto con el rodaje, sabíamos perfectamente que lo llevaría por nada porque ni lo miraría.
-Buenos días bella durmiente. – dejé el desayuno en la mesa que teníamos a lado de la terraza.

-Buenos días amor. – abrió lentamente los ojos y se estiró un poco. – Sí me dieras el beso de los buenos días tampoco me pasaría nada. – sonreí ante tal comentario, era perfecta. Me acerqué a sus labios y los besé, después de unos cuantos segundos nos separamos sonriendo. – Creo que aún no me he despertado del todo. – la miré contemplando su belleza, era preciosa y mucho más cuando reía. – ¿No me vas a dar otro besito? – negué. – Vale… Pues entonces te los doy yo. – se tiró encima mío haciendo que cayéramos al suelo. Un beso y otro y otro… y así hasta volverla a sentir, sintiendo su cuerpo, su piel, sus caricias, haciéndola completamente mía porque así era, solo mía y de nadie más.

-¿Sabes? Creo que el desayuno se ha quedado frío. – comenté mientras la ayudaba con el sujetador sintiendo como se estremecía al sentir mis manos en su cuerpo otra vez.

-Payne, me da igual el desayuno, ahora mismo no me movería de aquí nunca. – le di un beso en la frente y alzó la vista un poco. – Sí alguien me obligara a elegir entre el desayuno y estar a tu lado, obviamente elegiría estar a tu lado por siempre.

-Te puedes aburrir de Payne.
-Nunca. – besó mi pecho.

-Pero míralo… no es “El desayuno”, es “El desayuno que te hizo el Amor de Tu Vida”. – se rió mirándome, no podía haber un hombre más pesado que yo, así que seguí.– Míralo, café caliente con una cucharadita de amor, fruta cortada en trocitos con mucho amor, zumo de naranja recién exprimido con más amor aún, tostadas recién hechas, calientes expresamente con mi amor además con mermelada de dos sabores y por último deliciosos croissants. – Sabía que lo que iba a salir de esa boquita no era bueno pero me gustaba hacerla rabiar.

-Sí, es el desayuno que el amor de mi vida ha comprado. – me senté indignado con lo que había dicho. – Al menos los croissants sí y la mermelada también.
-Bueno…. Pero han sido comprados con todo el amor del mundo para el amor de mi vida. – pero que cursi estaba. Me besó haciendo que volviera a caer en la cama quedando ella encima de mí otra vez.

-Si lo hacemos una vez más… - no podía ser, ya estaba volviendo a caer, pensé en dejarla con las ganas pero iba a ser inútil porque entre otras cosas yo iba a caer primero. - Nos comeremos el desayuno que ha hecho el amor de mi vida con todo su amor con mucha más hambre. – susurró  y sin dejarme hablar ya estábamos haciéndolo.

 

-¡Te he dejado el baño preparado! – gritó desde dentro de este. - ¡Date prisa que está calentito! – me envolví en una toalla y entré, le di un beso en la espalda muy cerca del cuello y me metí en la bañera. Desde allí podía contemplar su precioso cuerpo, estaba completamente bronceado pero resaltaba más en sus piernas, tenían un color oro brillante que resultaba muy seductor para la vista. – Te gusta mirarme ¿eh?
-Es imposible no mirarte. Además es que vas provocando a todo el mundo. – se giró con el secador en la mano.

-Sabes que no, solo lo hago con mi perfecto novio.

-Futuro esposo. – la corregí.
-Solo lo hago con mi futuro esposo. – seguía secándose el pelo, lo tenía muy largo y le brillaba. – ¿Y sabes que te digo? – Reí negando, se empezaba a “enfadar” algo que me encanta que hiciera, estaba claro que solo cuando no le afectara de manera negativa. – Me encanta hacerlo, siempre y cuando solo tú me mires. – me giñó un ojo.

-Eso es imposible, todo el mundo te desea Paula, eres preciosa, eres famosa y muy conocida.
-Bueno… y  tu eres el famosísimo cantante más sexy de este mundo, cariñoso, tierno y perfecto que tengo que compartir con millones de adolescentes rebozando hormonas por todas partes y casi quitándomelo. ¿Pero sabes qué? Me da igual porque él solo tiene ojos para mí y para nadie más. – Me levanté tal cual estaba y la abracé besándola con ternura,  prácticamente volviendo a empezar lo que llevábamos haciendo toda la mañana. – No me importaría hacerlo una tercera vez. – terminó por decir besando  mi cuello mientras se quitaba la toalla que cubría parte de su cuerpo.

-¿Incluso ya habiéndote secado el pelo? – asintió antes de darme un corto beso en los labios.
-¿Paula?

-Es Bego. – dijo, su cara dio un cambio radical, estaba asustada. Me reí, cogió la toalla y se envolvió en ella. La tercera vez se iba a quedar en el olvido. – No le veo la gracia Liam.
-¿Estas en el baño? – volvió a decir.

-¡Sí ya salgo, Bego, espera no entres!
-Eras tú la que quería hacerlo una tercera vez. – solté grandes carcajadas que estaba seguro Bego escuchó y se estaría sintiendo mal por haber interrumpido. – Pero será otro día porque tu hermana te está esperando. – solté más carcajadas y me metí en la bañera.

 

-¿Ya estamos todos? – dije bajando con las maletas.
-Has tardado mucho cuñadito, no sé qué hacías en el baño, tampoco me interesa así que no me lo digas. – reímos. Bajamos y nos subimos a la van.

-¡Esperadme! – gritó Nialler antes de que nos pusiéramos en camino a Wolverhampton.
-¡Llegas tarde! Sube anda.

-Lo siento. – dijo besando a su chica.



              (Narra Zayn)

-Encima vino con todo el descaro del mundo porque según él teníamos que hablar. – ¡desahogarme! eso era lo que necesitaba después de lo que Harry había hecho. Se creía que porque viniera a casa todo iba a cambiar y volveríamos a ser amigos, estaba muy equivocado. Una persona que insulta a tu familia y se mete contigo no merece ni siquiera que lo consideres “conocido”. Había estado tan ciego, todos lo habíamos estado pero a diferencia de ellos yo me había dado cuenta de quién era. Estaba clarísimo que el niño que habíamos conocido se había perdido entre todo esta fama y era poco probable que pudieran ayudarlo a que volviera a ser el rizos, Harry, el de TXF. – No pienso dirigirle la palabra.
-Venga Zayn… te estás pasando. - ¿Qué me estaba pasando? ¡Pero que decía! Era normal que Louis se pusiera de parte de su fiel amigo aunque estaba seguro que no me pasaba. – Sabes que él no es así, algo tuvo que pasar.

-Lo que pasó fue que se metió toda esa mierda en el cuerpo y aun sabiendo que no le hace bien, lo hizo. No se dio cuenta de las consecuencias que podía traer aquello.
-Tú lo has dicho. – se levantó del sofá y fue hasta mi habitación. Empezó a desordenar todo buscando algo que claramente quería que viera. – Ni se acuerda de lo que pasó, por lo menos deberías escucharlo. – él seguía buscando como si estuviera en su casa, tenía la facilidad de andar por casa de los demás como en la suya propia que normalmente los demás no teníamos, lo  seguir pero tendría que volverlo a ordenar todo. - ¿Dónde los tienes? – susurró mientras seguía buscando ¿No era más fácil que me dijera lo que buscaba? Entre otras cosas porque era mi casa. ¿Quién entendía a este chico? Fijó la vista en mi armario y fue hasta él.

-¿Que buscas Louis? me estas poniendo la habitación perdida.
-Tengo que encontrarlo yo, si me lo dices no me gano el premio Zayn, lo siento. – se lamentó y siguió buscando ¿Pero que decía? ¿A qué premio se refería? Estaba cada día más loco. – Tiene que estar aquí. – Por fin vi lo que buscaba ¿Para que los querría? Empezó a caminar al salón.

-Necesito explicación y después que recojas mi habitación. – Me sentó en el sofá sin decir nada y metió uno de los videos en el ordenador conectándolo a la pantalla de la televisión. Rato después fue abrir la puerta. Estaba muy raro, todo era muy raro. Louis de por sí ya lo era pero hoy especialmente lo estaba más que las otras veces.
-Vale, Tomlinson no me hace gracia. – dije haciendo un intento de gritar para que me escuchara, no mucho pero que se me notara algo enfadado sin estarlo en sí. No tenía ni idea de que venía alguien, ya me lo podría haber dicho. Y fue entonces cuando las piezas empezaban a encajar, en ese momento supe lo que pasaba y lo que pretendían los dos. – Pasad anda… - Tommo apareció primero con una cara de niño bueno y detrás estaba Harry con una cara de no saber que decir y seguramente preparándose para lo peor, razones no me faltaban para matarlo pero sería incapaz de hacerlo. Entonces fue cuando me recordó al antiguo Harry, al que conocimos hacía casi tres años, con esa cara de niño bueno que hacía que todos cayéramos rendidos a sus encantos a pesar de haber hecho tonterías. El Harry con el que nos divertíamos.

-¿Todo ese desorden para esto? – se encogió de hombros mirando a Hazza después. – Soltadme el discurso barato, os escucho.
-No es un discurso barato, Zayn. – se sentó a mi lado con miedo, su cara lo delataba. Antes de seguir hablando se removió sus preciosos rizos y me medio sonrió.  – No soy así, vosotros me conocéis, sabéis que no lo soy. Realmente que no se qué pasó, no me acuerdo de nada. Puede ser que la fama se me haya subido a la cabeza pero… - lo miré sonriendo irónicamente, se le había subido muchísimo. – Vale, puede ser que se me haya subido mucho pero sigo siendo Harold, está escondido en alguna parte de mi y quiere volver, pero solo no va a poder y mucho menos su uno de sus mejores amigos no le habla y lo odia con toda su alma. – Estaba exagerando un poco, en realidad mucho, no lo odiaba y no podría hacerlo, nunca. - Todos los grupos pasan por estas cosas pero tengo la suerte de tener a cuatro maravillosos hermanos, más que amigos, que me pueden ayudar a salir de este “mal mundo”. – solo lo abracé, era el pequeño y tampoco lo iba a tratar mal, obviamente que en el momento en el que pasaron las cosas lo quería asesinar vivo y solté barbaridad y media pero era él. Todas esas palabras de rabia se esfumaban. – Lo siento Zayn,  no sabía lo que decía.

-Hay Styles… ¿Qué vamos hacer contigo? Si antes te protegíamos ahora lo tendremos que hacer más, estarás muy controlado. Aunque todo será por tu bien, tienes que volver al “buen mundo” al mundo del bien. – soltó una carcajada y alguna lagrima de emoción también. – Ahora necesito que nos cuentes lo que recuerdas de esa noche. – Se acomodó en el sofá y empezó a contarnos lo que recordaba que no era mucho, era nada,  todo era muy raro, según nosotros el único que le daba las bebidas era Preston, el controlaba lo que consumíamos y lo que estaba consumiendo Harry esa noche pero según Hazza aquellas chicas habían llevado varias botellas, que no recordaba de que eran. Algo no encajaba.
-Hay algo raro aquí, esas chicas no eran de fiar. – Louis tenía toda la razón, todo era desconcertante, confuso. Por lo que vimos nosotros y por lo que nos contaba él. - ¿Cabe la posibilidad de que te drogaran? – dijo con miedo. – Pensadlo bien. Harry dice que las chicas le dieron alcohol por su cuenta, que Preston por supuesto no les dio ni de coña aunque te lo hayan jurado. A partir de ese momento fue un descontrol y ya no empiezas a recordar nada, todo lo demás lo sabes porque nosotros te lo hemos contado. No estoy loco, es eso. Te drogaron Harry.

-Suponiendo que tengas razón, no podríamos denunciarlas, en primer lugar porque no lo podemos demostrar y en segundo lugar porque Simon nos mataría y la tercera razón es que Nialler aun sigue con la tonta idea de irse. Un error más y adiós One Direction. – El rizos tenía razón, no se podía hacer nada, sería una mala experiencia para la banda, se tenía que quedar así. Al fin y al cabo todo se superaba en esta vida y tal vez en la otra también aunque no quería comprobarlo todavía. Eso le pasaba a Harry por tonto, se dejaba llevar. – Aunque podría quedar con ellas y sacarles la verdad. Lo podríamos grabar y no quedaría como un imbécil. ¡No es tan mal plan! – dijo sonriendo, por momentos sus neuronas nos alegraban el día.
-Pues no se a que esperamos. Tienes que recuperar a Bego, demostrarle que no eres un capullo integral.

-Zayn, eso se acabó, ella no me quiere en su vida y me lo merezco porque fui un tonto. No tendría que haberles creído y mucho menos empezar hablar con ellas sabiendo que Begoña me esperaba en Londres con todo su amor. – la voz se le apagó al decir esto último. Se estaba volviendo a equivocar… miré a Louis que escuchaba atento aunque tenía puesto los ojos en las galas de Factor X. – No quiero lastimarla más ¿habéis visto lo que se ha hecho? Y todo eso por mí. Se acabó.
-Te vas arrepentir, Harold.

-Louis, dejémoslo. Voy a llamar a la pelirroja asquerosa. –Cogió su iphone y  marcó el numero. La tarde iba a ser muy divertida, iba a burlarme en la cara de aquellas chicas, con los chicos de One Direction no se metía nadie y mucho menos con el más pequeño de la banda.




Hola hola amoreees! cuanto tiempo lo sé pero nada aquí os dejo otro capi, espero que os guste y porfis recomendar la nove. Otra cosita también quiero que me comenteis ya sea por aquí o por twitter (@Conocienodo_a_1D) o por wa, los comentarios inspiran mucho, digo a las que leis la nove y no lo haceis, para las que lo haceis, omitid este ultimo comentario:)  Decidme que quereis que pase y lo más importante si quereis un final feliz para Bego y Harry o no.
Gracias por leerla :) ♥♥

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