(Narra
Niall)
-¿Niall? – abrió la puerta con temor. En cuanto me vio me
abrazó con miedo, no dudé ni un segundo en corresponderla, me necesitaba y
siempre iba a estar para ella. No era mi princesa, sus ojos rojos y su pelo
despeinado me lo demostraba. Cuando había recibido su mensaje había salido
corriendo a verla, ella era lo primero para mi ahora, sabía que algo malo le
pasaba y no estaba equivocado. Cerré la puerta sin hacer ruido y subimos a la
habitación de Bego, lo sorprendente es que no entramos, nos quedamos delante de
la puerta sin decir nada hasta que se vio con el valor de hablarme.
-Mi hermana, Niall… no entiendo cómo ha podido hacerse
eso. – la senté en el suelo y yo frente a ella. La miraba mientras acariciaba
su perfecta cara intentando comprender lo que me decía, era realmente difícil
porque no paraba de llorar y se ahogaba con sus llantos al hacerlo en silencio,
lo más bajo posible, quise entender que lo hacía para no despertar a sus hermanas.
La acerqué a mi y la abracé por la cintura. – No lo entiendo… si la vieras…. –
decía dos palabras y volvía a llorar, no quería presionarla pero no entendía
nada y me empezaba a desesperar.-Princesa, respira, intenta tranquilizarte. – sí seguía llorando le daría algo, no podía verla así, estaba seguro que lo único que la calmaría sería un beso. Probablemente no era el momento adecuado para hacerlo pero no podía verla así, me dolía mucho, me sentía inútil si por lo menos no intentaba tranquilizarla. – A lo mejor te enfadas por lo que voy hacer… pero no quiero seguir viendo como lloras, me duele mucho. - Claramente ella no entendió mis palabras. Levanté su mentón y lentamente me fui acercándo a sus labios rozándolos y finalmente uniendo los míos completamente sintiendo como lloraba aun así besándome, transmitiéndome su miedo. – Amor, intenta tranquilizarte. – dije separándome escasos centímetros para que ambos podamos coger aire y volver a besarnos. Parecía que funcionaba porque se iba concentrando en besarme y calmar sus llantos.
-Niall… - se separó sonriendo. – Eres perfecto chico
sonrisas, siempre consigues alegrarme aun en los malos momentos. – eso significaba
que finalmente había conseguido.
-Eso es lo que tú provocas en mi. – besé su mejilla. – No
quiero parecer pesado pero me podrías decir que es lo que pasa ¿Por qué tanto
misterio?
-Begoña no está bien. – es lo único que pudo decirme. –
No lo está Niall. – dijo mirándome a los
ojos, fue en ese preciso momento cuando Paula y Liam salían de su habitación.
-¿Qué haces aquí rubio? – Paula se dirigió a mi, con
cuidado ayudé a _____ a levantarse y la saludé.
-Pues apoyando a mi novia ¿no es más que obvio? – le
sonreí. - ¿Qué tal estás?
-Podría estar mejor…
-Niall, lleva a _____ a comer algo y a que le dé un poco
el aire. – Que raro… Liam siempre tan pendiente de los demás. – Lo necesita.
-No, yo no voy a ningún lado, me quedo aquí.
-Rubia llevas aquí toda la noche ¿tú tienes idea de qué
hora es? Tienes que distraerte un poco, tu hermana y yo la vamos a cuidar. No
te preocupes. – dijo empujándola ligeramente para que empezara a caminar. – Ve
con ella y hazla reír. – terminó diciéndome antes de pasar a ver a Bego.
Preferí que mi novia estuviera un rato sola en su habitación y bajé a esperarla
en la sala.
-Liam. – me levanté y entramos a la cocina juntos. - ¿Me
puedes decir que pasa?
-Ayer cuando llegamos me encontré a Paula llorando y a
Robert que la acompañaba. – No tenía ni la menor idea de quién era Robert, pero
un chico, seguro. – Robert es un doctor. – reí, como me conocía Liam. – Por lo
que nos dijo, ella había entrado en una especie de shock debido a un ataque de
nervios y sin siquiera saberlo y ser
consciente de sus actos empezó a golpearse con todo lo que encontraba, se cortó
el pelo y terminó por hacerse cortes en las muñecas. – estaba realmente
impactado con cada palabra que soltaba mi amigo. ¿Cómo había podido suceder tal
brutalidad? – Aun así Paula no se enteró hasta cuando ayer por la tarde al ver
que no se despertaba subió y se la encontró completamente dormida y con los
ojos rojos de tanto llorar.- Dios, ya empezábamos, mi mente no podía estar pensando
lo peor de Harry pero tenía que ser por él ¿Por quién más iba hacer eso? – Yo
no sé que hubiera hecho Niall…
-Esto es terrible, pobre Bego… lo importante es que ya
está bien. ¿Harry lo sabe? – negó empezando a caminar para subir las escaleras.
- ¿Y cuando se lo pensáis decir?
-No se lo pensamos decir. – soltó deteniéndose en el
primer escalón.
-Es su novia, tiene que saberlo.
-Niall, si de verdad le importara habría venido a verla
por la mañana… ¿tu lo ves por aquí?
-No me parece bien lo que estáis haciendo. Sabes cómo es
Harry, estará durmiendo. – intentaba que entrara en razón, él tenía derecho a
saber que le había pasado a su novia aunque hubiera hecho lo que hizo.
-No lo defiendas, si Harry hubiera querido saber de
Begoña, por lo menos la habría llamado – se estaba alterando y lo hacía
conmigo… ¡conmigo! ¿Yo tenía la culpa de
algo? – Perfectamente podría haber venido por la mañana pero no. Son las seis tío ¡las
seis de la tarde y ni ha dado señales de vida! – terminó gritando. Opté por no
decirle nada porque solo se estaba desahogando, le sonreí.
-Está bien pero no me comas, ve con Paula que te debe de
estar esperando. -Lo siento, estoy bajo mucha presión. – volví a sonreír y subió las escaleras. - ¡Tu princesa está bajando! – gritó desde el segundo piso.
-Hasta luego chicas. – les di dos besos a cada una pero
la tercera fue la que consiguió mis labios. – Fue un placer conocerte.
-Para mí también Harry Styles. – dijo la pelirroja
acercándose nuevamente a mi boca. – Cuando quieras me llamas, a cualquier hora,
siempre estaré disponible para ti. – ¿se podía ser más asquerosa? Estaba claro
que era de las típicas chicas que se acercaban a mí por mi dinero y la fama,
que decepción. Subió sus brazos a mi cuello y enredó sus manos en mi pelo, ni
falta hizo que me acercará para besarla, su estatura era prácticamente la mía
quitando dos o tres centímetros. Soltó una risa estúpida y me besó.
-Adiós. – dije cerrando la puerta al ver que esperaban el
ascensor para bajar. Me dejé caer como un peso muerto en el sofá. ¿Por qué
tenía que ser así? Estiré mi mano hasta donde estaba el mando de la tele y la
encendí.
-¿Ya se han ido tus conquistas? - Louis bajaba las
escaleras y se metía en la cocina. Me levanté y lo seguí. – Aun no me entiendo
a mi mismo ¿sabes? – cogió la leche de la nevera y se sirvió un poco. Una vez
que se sirviera los cereales empezaría con la charla, esperé a que terminara. -
¿Cómo puede ser posible que sea tu amigo? – se sentó en el suelo colocando su
“delicioso” desayuno en la mesa que teníamos en el salón.
-Existen los sofás. – su mirada me asesinaba, así que me
callé y esperé a que continuara.
-Creo que pillas cuando no estoy de humor para aguantar
tus estupideces. – ¡Harry prepárate! me mentalicé. – ¿En serio no te da
vergüenza? Siempre he aguantado tus ataques de coqueto y ligón pero esta vez
no. ¿Tú ves normal que te traigas tres tías que conociste en menos de 4 horas?
Y es que no lo hiciste aquí en Londres, en Suecia. – se metió una cucharada a
la boca. – Porque yo no. Y lo peor de todo es que dejaste una novia aquí,
después de haberte acostado con ella y haberle dicho que no sabías como ibas a
estar sin ella estos días ¿y qué hace el señorito? Traerse a casa tres tías y
acostarse con una. – Dios, se estaba volviendo una pesadez escucharle. - ¿Te
has preguntado que la pelirroja esa podría decir lo que pasó entre ella y tú?
Claro… como Harry Styles el que piensa con su miembro va a pensar… es hasta
tonta la pregunta. – le miré esperando a que acabara de una vez. – Es hora de que
enfrentes tu problemas porque esta no vez no estás con cualquier chica, esta
vez estas con Begoña Fox, la hermana de Paula Fox, la famosísima actriz y
además… novia de Liam Payne uno de los cantantes de la famosa Boyband del
momento. – Sí antes había pensado en defenderme lo llevaba claro…. ahora sería
imposible. – Veo que no pensaste en ese pequeño detalle cuando te metiste de
todo y las invitaste a nuestra casa Harry, nuestra, no solo tuya.
-Basta ya Louis, suficientemente culpable me siento como
para que encima me sigas diciendo estas cosas.
-Tú te lo buscaste – contesto levantándose. – Ni la has
llamado, hay que ver que novio tiene…
-¡No! ¡Te esperas a que termine de hablar! Sabes
que soy un buen novio. – Cuando me enamoraba. – Yo la quiero pero no puedo cambiar tan
rápido, conoces perfectamente como soy, si hubieras sido un buen amigo, habrías
estado conmigo toda la noche y haciéndome entrar en razón de que no debía
hacerlo. ¡No me eches toda la culpa a mí!
-Claro que te la hecho, no es mi novia. Por supuesto que
intenté que entraras en razón, estuve contigo intentado que no bebas pero no me
hiciste caso y hasta nos insultaste. - ¿Yo? ¿A quién había insultado? Ahora sí
que todo cambiaba. – Normal… como te vas acordar ahora. – subió a su habitación
seguido por mí. – Pobre Liam y Zayn.
-No entiendo nada ¿Qué les hice? Ayer se comportaron
normales conmigo.
-Tenían que hacerlo teníamos entrevistas pero ahora no,
ahora no vais a estar de amiguitos del alma. De Zayn olvídate, sabes como es y
sobre todo porque te metiste con su
familia y su cultura, por no decirte del golpe que te iba a dar y se lo llevo
el pobre de Liam por defenderte. - ¡Dios mío! ¡¿Qué había hecho?! – Estabas tan
borracho que si Zayn te hubiera pegado te hubiera destrozado. – No sabía que
decir. – Vete a tu habitación a pensar y a ver si consigues recordar algo.
Me metí en la ducha y recordé una a una las palabras de
Louis. ¿Qué había hecho? Gilipolleces eso estaba claro. Sentí el agua caer por
mi cuerpo, era una sensación extremadamente relajante después de que mi mente
intentara asimilar todo. Salí y fui a por mi iphone; abrí mis ojos cuando miré
la hora. Me vestí lo más rápido posible, me sequé un poco el pelo y después me
lo peiné con mi ya típico movimiento de pelo y mano. Baje hasta el portal donde
estaba Raquel con Louis.
-¿Dónde vas así? – dijo mi fiel amigo.-Necesito ver a Begoña. Hola Raquel. – le di dos besos y un abrazo a mi amigo. – Adiós.- Menos mal que nuestras casas pillaban cerca porque después tendría que ir a ver a Zayn. Caminaba pensando en que le diría a mi novia, pero no encontraba las palabras, así que decidí no pensarlas y decir lo que me saliera del corazón en ese momento. Llegando al portal, vi a Niall y _____ que iban saliendo.
-¡¿Harry?! ¿Qué haces aquí? – dijo asustada.
-Vengo a ver a mi novia. – Nialler movió la cabeza
negando. - ¿Pasa algo?
-No son horas de visita tío.
-Es muy tarde. – dijo ____. Le pasaba algo.
-Sí, sé que son las nueve pero es que me acabo de
levantar he dormido todo el día. – mentí, no podía hacer otra cosa. – Estaba
cansado. – Me dejaron subir y ellos se fueron. Era el momento, llamé a la
puerta y me abrió Paula. Le dediqué la mejor de mis sonrisas. – Hola.


aaaaa! me encantaaaa jajja hay harry... espero q subas mas seguido he estado esperando muuucho y la otra novela que tienes en este mismo blog la vas a seguir?? esque me encantaba :)
ResponderEliminarEs que no puedo subir seguido porq no me qda tiempo y escribo en cuanto me viene la inspi y puedo escribir y la otra si quiero acabar esta :)
ResponderEliminaraaaa vale :D
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarescribeeeeee!!!!!!!
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