sábado, 13 de octubre de 2012

Capítulo 17




          (Narra Paula)

¿De verdad no había dormido en casa Liam? Era muy raro en él no hacerlo y mucho menos no avisarme de que no se quedaría. Algo estaba pasando. Eran las 11:45 y no me me había enviado ni un mensaje. Me estaba empezando a preocupar. Salí de la ducha algo molesta, no me apetecía nada cambiarme pero tampoco podía estar envuelta en la toalla todo el día. Cerré los ojos y cogí del armario lo primero que pillé. No fui ni capaz de secarme el pelo. Salí de la habitación y bajé a la cocina. Había una nota, era de Sofía, había salido hacer la compra ¡genial! Para un día que necesito que esté en casa para poder hablar no estaba, me había levantado con el pie izquierdo. Me senté en el comedor ¿Qué estaba pasando? – Algo malo pasa, lo presiento. – pensé en voz alta.
-¿Qué presientes que pasa?

-¿Qué haces tú aquí?
-Yo pregunté primero hermanita. – tenía una sonrisa de oreja a oreja.

-Deja de decir tonterías y dime qué haces aquí, se supone que tendrías que estar en el Pretty, Begoña.

-No me encontraba bien, anoche no pude dormir, me acosté a las 5. No te imaginas lo feliz que soy. – se sentó a mi lado.
-Habla…. Venga que quiero saber a qué se debe esa sonrisa o tendría que decir a QUIÉN. – recalqué esta última palabra.

-Ayer Harry me confesó que me quería. – soltó una sonrisa tonta. – Y me besó. – volvió a sonreír. Verla tan contenta me había alegrado el día, ella era mi hermana, estaba claro que de sangre no, pero ____ y yo la queríamos como tal y si ella era feliz nosotras también. Me levanté tirando la silla y le di un enorme abrazo.
-Me alegro mucho por ti, ya era hora que alguno de los dos se atreviera a decirlo, no sabes lo que me alegra verte tan feliz. – Me separé mirándola con una sonrisa. Estaba más que feliz no dejaba de sonreír.

-Gracias Paula, pero ahora te toca a ti ¿Qué es lo que presientes que pasa?
-Ayer Liam no volvió a casa, no me ha llamado, ni me ha enviado un mensaje y eso es muy raro en él, algo malo pasa. – dije caminando a la sala tirándome en el sofá.

-Ahora que lo dices, ayer cuando salí a correr, vi a Liam, Zayn, Andy y Harry – sonrió al decir el último nombre. – en el parque que hay aquí. - ¿en el parque? ¿que hacía Liam en el parque? – Eran las 3 de la madrugada si no me equivoco.
-¿Pero qué hacías a esa hora tú en el parque? ¿Sabes que hacían ellos?

-Correr ya te lo dije. No, me sorprendí tanto como tú. – Algo pasaba, Liam me estaba ocultando algo. Cogí mi móvil y lo llamé, sonaba pero no contestaba. Volví a intentarlo pero fue inútil. - ¿No contesta? – negué, estaba preocupada. – Vuelve a intentarlo a lo mejor estaba ocupado. – le hice caso y lo volví a intentar. Esta vez sí que contestaron.

        ………………… Llamada telefónica …………………

-¿Hola? En este momento el señor Payne no le puede contestar ¿quiere que le deje algún mensaje? - ¿quién se suponía que era esa chica? ¿Por qué contestaba el móvil de Liam?
-Sí, ¿Quién eres?

-Soy una de las enfermeras, el señor Payne se ha dejado el móvil aquí, volverá dentro de unos minutos, ¿quiere que le diga algo? – de mis ojos empezaron a salir lágrimas, Bego me miraba preocupada.
-¿Está en el hospital? ¿Pero qué ha pasado? – estaba muy asustada.



           (Narra Niall)

-Y vosotras, no podéis faltar. – mis supras eran imprescindibles, sin ellas no salía. – Ahora solo falta cerrarte y ya, un poco más, tiene que cerrar. – me senté encima de la maleta. – Un poco más… ¡ya está! Maleta terminada. – Hoy me encontraba más alegre y contento, quería disfrutar del Martes con tranquilidad quedándome en casa, quería que cuando llegáramos a Alemania nuestras fans estén contentas de que hayamos ido. La maleta ya estaba echa, no tenía nada más que hacer, así que cogí mi guitarra y salí al salón. Mi piso no se parecía al de los chicos, era un piso, uno normal y corriente con el baño, las habitaciones, la cocina, el comedor en el mismo piso, no se dividía en dos plantas como el de Larry y el de Liam que casi ni lo utilizaba. El de Zayn y el mío estaban en el mismo edificio, Zayn vivía debajo del mio, por eso era en el que más confiaba, siempre acudía a él cuando me encontraba mal pero ahora no podía hacerlo. Empecé a tocar las primeras notas de Live While We’re Young.

“Hey girl i’m waiting on ya, i’m waiting on ya c’mon and let me sneak you out and have a celebration, a celebration, the music up the windows down”

Sonaba muy bien, queríamos contársela a las fans en las firmas que teníamos en los próximos días; y yo era el que tocaba la guitarra así que quería perfeccionar las notas para que me saliera genial. El timbre de la puerta me sobresaltó, a continuación sonó el teléfono de casa ¡estupendo! ¿y ahora que hacía? Pues abrir, ya volverían a llamar. Mi sorpresa al abrir la puerta, era ____ con su preciosa sonrisa.

-Hola rubio. – mi segunda sorpresa, con Luxy en brazos. ¿Qué hacían en mi casa? - ¿Podemos pasar?
-Sí, sí, pasad. – la ayudé con el bolso de Lux. Cerré la puerta.

-¿No te ha llamado Lou? – negué, se sentó en el sofá con Lux en sus piernas. – Entonces te lo explico yo, verás…

-Espera – la interrumpí. La luz de mensaje de voz del teléfono estaba parpadeando, tenía un mensaje, seguramente era de Lou, le di al botón.
Tiene un mensaje de voz, a las 18 horas con 47 minutos de Lou Teasdale…

“Niall, ya que no me contestas pues te dejo un mensaje, _____ estará a punto de llegar con Lux, es que tengo cosas que hacer, mañana nos vamos y tengo que solucionar algunos problemas que hemos tenido en la peluquería y Tom no se puede quedar con ella ¿podrías hacernos el favor de quedártela hasta mañana por la mañana? os recogeré con Paul y Preston. ¿Te he dicho alguna vez que eres un amor de irladensito? Pues ya lo sabes. Eres el mejor Niall Horan que lo sepas. Gracias por el favor, te recompensaré.”

Sí, me tendrás que recompensar muy bien. – pensé. ¿Qué iba yo hacer con Luxy toda la noche? – A buenas horas me avisas…
-A mi me hizo lo mismo, pero es que la vi tan desesperada que no le podía decir que no, me dijo que te la trajera. – la miré con dulzura. – En el bolso están todas sus cosas, los pañales, el biberón, la leche, el pijama y la ropa para que la vistas por la mañana. También ha metido su champú para que la bañes. Mañana a las 8:30 os recogen. – encima tenía que madrugar. – Yo me quedaré hasta las doce y te ayudaré a bañarla y a ponerle el pijama pero tendrás que hacerla dormir y cambiarla por la mañana ¿eh? - Mi cara tendría que haber sido de mucha preocupación para que me haya dicho eso. Me pasé las manos por la cara y las miré sonriendo, después me senté a su lado.

-Muchas gracias en serio, solo a Lou se le acurre decirme esto 3 segundos antes de que llegues. – Había luchado tanto para no pensar en ella, para no ir a su casa con los chicos solo para verla… y ahora la tenía a centímetros de mí.
-Niall – la miré. - ¿Por qué no has venido a casa? No te imaginas lo mal que llevo las matemáticas ¿qué te he echo? – tenía unas ganas incontrolables de besarla, bajé la mirada y Luxy jugaba con sus delicados dedos. – contéstame por favor. Con otra de sus manos subió mi barbilla haciendo que la mirara. – Te he echado de menos. – me levanté de golpe, no podía besarla, no quería traicionar a Zayn y Laura tampoco se lo merecía.

-No he podido, he estado muy ocupado, lo siento. – me miró sin creerse nada de lo que le decía. – Si quieres en cuanto se duerma Luxy te enseño y te aclaro lo que no entiendas.

Nuestra conversación acabó ahí, en el resto de la tarde nos reímos mucho, claramente todo estaba relacionado con Lux, me enseñó a cambiarle el pañal, la bañamos empapándonos los dos por completo. Mientras ella cambiaba a Luxy, fui a por una camiseta mía, a por un short y a por una toalla para ella, si no se cambiaba en minutos se resfriaría. Salí a la sala, Lux estaba muy mona con el pijama.
-Toma anda, vete a cambiar que como sigas así te vas a resfriar. – cogió la ropa y se metió en el baño. Me quedé con Luxy jugando con ella, los ojitos se le cerraban, menos mal que ____ le había preparado el biberón, lo cogí y se lo di, poco a poco se iba quedando dormida. La llevé a mi habitación y la acosté en medio de la cama, coloqué almohadas a su alrededor para evitar algún peligro de que se cayera. Parecía un angelito.




Aproveché para cambiarme de ropa. Volví a la sala y ____ aún no salía, no le di importancia, recogí las cosas de Luxy y las metí en su bolso. Encendí la tele, salíamos nosotros en un anuncio, era extraño vernos. _____ llevaba un largo rato en el baño.

-¿Pasa algo? – dije golpeando la puerta.
-Niall, me da vergüenza salir, no me gusta como me veo. – me reí. Chicas…

-Estarás preciosa como siempre, venga sal que quiero preparar algo que tengo hambre.
-No, en serio estoy muy fea.

-Como no salgas ya, voy abrir la puerta. – obviamente no lo haría, no soy de esos chicos. - ¿Quieres que me muera de hambre? – Decidió salir, yo la veía más hermosa que nunca. Ese short la hacía más sexy de lo que ya era, el pelo suelto con algunas gotas humedeciéndolo me ponía mucho; era cierto que mi camiseta le sobraba un poco pero estaba preciosa.
-Estoy horrible ¿a que sí? – sonreí y negué. - ¿De dónde has sacado el short?

-Mi amiga Marta suele dejarse aquí lo que no le gusta y decía que ese short era feísimo y no lo quería, así que lo guardé porque no quería que lo tirara.
-¿La española? – asentí. – Pues es muy bonito, a mi me gusta.

-Qué rápido cambias de idea ¿no? – me reí.
-No, lo que pasa es que no me gustaba como estaba mi pelo, no me gusta, está fatal.

-No digas tonterías. – tiré de ella y la llevé a la cocina. - ¿te apetece pizza?
-Niall, me tengo que ir, seguramente es muy tarde. – dirigió su mirada al reloj de la cocina. La 1:30 de la madrugada. No iba a permitir que se vaya a esa hora y sola pero no podía dejar sola a Luxy. – Me voy.

-Espera. – dije cogiéndola del brazo. – ¿no vas a probar mi pizza? Las hago muy bien. – le sonreí.
-Tengo clase mañana. Además que tú tendrías que estar durmiendo, tienes que levantarte pronto.

-No te vas a ir a esta hora, quédate por favor.

La pizza me quedó realmente deliciosa, la había convencido para que se quedara.

-Tendríamos que dormir, son las 3, mañana no te vas a querer levantar de la cama. – ¿mañana? Más bien hoy, ignoré su advertencia haciendo que me interesaba lo que decía la tele aunque tenía mucha razón. – Niall… te estoy hablando.
-No me apetece ____, ¿tan pronto te quieres deshacer de mi? – se rió negando. Me acerqué un poco más.

-Te he echado mucho de menos, Niall. – no me esperaba que me lo dijera. – Extrañaba tu risa escandalosa, extrañaba que estuvieras por casa comiendo todo el día, que me ayudaras con matemáticas. – nuestras miradas se cruzaron y volvieron mis ganas de quererla besar, ahora no pensaba en Zayn y mucho menos en Laura, no podía desearla más. – Te extrañaba a ti. – nos íbamos acercando. – Extrañaba aquel beso que me diste aquella noche, extrañaba tenerte cerca. – colocó su mano en mi cara acariciándola. Me apoyé en su frente sintiendo su aliento chocar con el mío. – Bésame. – susurró cerrando los ojos. Quedaban milímetros para que nuestros labios se unieran, se rozaron y sin esperármelo con sus dos manos cogió mi cara uniendo nuestros labios completamente, rodeó mi cuello con sus brazos sentándose encima de mí, coloqué mis manos en su cintura. Nuestras bocas se movían consecutivamente, para coger aire nos dábamos pequeños besos y volvíamos al principio, se separó lentamente abriendo los ojos. – Te quiero Niall, me gustas. – me sonrió, yo hice lo mismo, claramente mi sonrisa no podía ser más completa. Me dio un beso en el cuello, acercándose a mi oído. – Te quiero. – ese susurro hizo que me estremeciera. – No lo voy a ocultar más, Te amo. – separó estas dos últimas palabras, mi corazón no podía latir más rápido, parecía que se me iba a salir. Besó mis mejillas y acabó en mis labios.
-Me acabas de hacer el chico más feliz de este mundo, no me esperaba que me dijeras esto.

-Me enamoraste, me tienes loca de amor. Te vas en 3 horas, espero que no me olvides. – seguía sentada encima mío, la acerqué aun más. – ¿Eso quiere decir que no lo harás?

-Eso quiere decir que no te puedo querer, ni amar más de lo que te quiero y te amo. Eso no pasará. Ya estoy deseando volver y aún no me he ido. – Nos levantamos del sofá y fuimos hasta mi habitación, Luxy seguía durmiendo placenteramente, antes de acostarnos a su lado sellamos la bonita historia de amor que íbamos a empezar con un tierno, romántico y apasionado beso.
 

Como podéis ver, parece que la historia empieza a funcionar, ¿Qué pasará hora con Zayn? ¿Y que le habrá pasado a Liam? Gracias por vuestros HERMOSISIMOS comentarios, Gracias también por leerla! xx

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