(Narra
Niall)
-No me gusta que me utilíces Niall.
-Esto es lo que hay Laura, lo tomas o lo dejas.-Te estas volviendo un completo imbécil.
-No eres la más indicada para decirme eso. – me miró con
rabia y se calló. Yo no era así pero era lo único que hacía que me olvidara de ____ durante unas
horas, no soportaba verla con Zayn y no quería discutir con él porque era uno
de mis mejores amigos, él siempre me protegía y me ayudaba en todo, es en el
que más confío. Laura no merecía que la tratara como una cualquiera, cometió un
error queriendo seducir a Zayn pero era una buena persona. La cogí del brazo y
la atraje hacía mi. – Lo siento, no quería decir eso. – le dí un beso en el
cuello.
-Niall, me gustas ¿Cómo quieres que te lo diga? ¿Cuánto
tiempo llevamos haciendo esto? - No entendía donde quería llegar. - Más de tres meses. Es verdad que empezamos
jugando pero me empezaste a gustar. – la solté y me senté en la cama bebiendo
de la botella de cerveza. – Y sí, sé que me equivoqué queriendo seducir a Zayn,
pero me resultó muy atractivo y… te dicho mil veces que lo siento.
-Laura…
-Calla, déjame hablar. Sé que no estás así por mí porque
me dejaste claro que no te gusto como a mi me gustaría, es _____, estas
enamorado de ella. No te quiero obligar a nada, pero como sigas por este camino
vas acabar fatal. Llevas bebiendo desde el viernes por la noche y estamos a
Lunes, no has parado Niall, no es bueno que tengas tanto alcohol en el cuerpo.
- ¿Y si tenía razón? ¿Y si me estaba pasando? Estaba muy confundido.-Está bien, pero prometeme que vas a estar cuando te necesite. – tiré de ella haciendo que callera encima mio. La miré a los ojos y la empecé a besar, nada comparado con el beso entre _____ y yo. – Me voy el Miércoles, pero el sábado estoy de regreso. ¿Me vas a estar esperando? – la volví a besar y ahora quedé encima de ella. Nos estábamos ahogando pero aun así, seguí.
-Para Niall, no puedo respirar. – lo dijo con mucha
dificultad. Aproveché para coger aire. – Claro que te esperaré, en mi casa
siempre serás bienvenido. Pero tú promete también que intentarás controlarte.
No bebas tanto, centrate en la música como hacías antes, en tu guitarra, ella
siempre te a ayudado. – me robó un beso.
Me deshice de la poca ropa que llevaba, estaba gritando mucho, me estaba
pasando de bruto. – Me estas haciendo daño, para por favor. – unas lágrimas
empezaban a salir de sus ojos. Me sentí el hombre más gilipollas del mundo, la
había lastimado, yo Niall Horan, el chico más tierno y dulce se estaba
comportando como un imbécil con una persona que solo trataba de ayudarlo. Me
senté en la cama y las lágrimas empezaron a caer.
-Lo siento Laura, yo no quería…. perdoname. – me giré y
ella intentaba sentarse con dificultad. – Perdoname por favor, tú solo has
tratado de ayudarme y yo me he comportado como un imbécil. – se envolvió en la
sabana y me abrazó.-Tú no eres así, estás confundido y pasando por un mal momento, no tengo nada que perdonarte. Solo quiero que vuelvas a ser ese Niall Horan que conocí hace unos meses, ese chico que no paraba de sonreír, el que me ayudaba, el que hablaba conmigo, el que me cantaba y me llamaba todos los días para preguntarme como me había ido el día, ese chico que aunque no eramos nada se preocupaba por mí, que me hacía sentir la persona más querida e importante. Quiero que vuelva ese Niall Horan que lucha por lo que quiere, ese Niall Horan del que estoy enamorada aunque mi amor no sea correspondido. – la abracé y me acurruqué en su pecho a llorar. Después de un buen rato me separé.
-Siento no quererte como tú me quieres a mi, lo siento; solo quiero que sepas que
siempre seré tu amigo que puedes confiar en mi. Te quiero, perdoname. – me
acarició la cara y unió nuestros labios en un tierno beso. - Me voy a ir ya. Gracias por todo y lo siento
otra vez. – cerré la puerta con cuidado y me puse el gorro.
El tiempo empezaba a cambiar, estaba refrescando más de lo normal. Empecé a caminar en dirección a mi casa, algo bueno era que como vivíamos en urbanizaciones, eran privadas y solo podían entrar las personas que vivieran en ellas o familiares. No me encontré a nadie conocido. Saqué mi Blackberry, tres días sin twittear nada. Pensé nuevamente en lo que me dijo Laura.
“Gracias por todo, ese Niall Horan volverá :) xx”
Las fans también me twittearon, estaban preocupadas por
mí, les contesté a varías. Había muchos mensajes en español, ellas siempre
traduciendo para que les contestáramos pero casi nunca lo hacíamos, se merecían
más.
“Amo a todas mis fans, Espero ir pronto a España”
A lo mejor me estaba pasando con poner eso, twitter se
revolucionaría pero unas vacaciones en España no me vendrían mal, aunque solo
sea un fin de semana.
(Narra
____)
¿Era necesario que me trajeran? Mejor no preguntaba.
Estaba perfectamente pero no, ellas decían que no y me habían traído al
hospital. Llevábamos más de 2 horas esperando las dichosas pruebas pero no
salían.
-Paula, yo me quedaría encantada. – me levanté, me dolían
las piernas y el culo de estar sentada. – Pero tengo muchisimos deberes, tengo
examen de Matemáticas y no se me da nada bien, además que ahora Niall ya no me
ayuda y estoy mas perdida que nunca. Son las ocho y media y por lo que te acabo
de decir, me voy a ir yendo. – Empecé a caminar.
-¿A dónde te crees que vas? Tú te quedas aquí con nosotras,
es por tu bien ____ ¿por qué no lo entiendes?-Porque estoy bien joder, no me pasa nada. Lo que pasa es que Bego y tú sois unas exageradas.
-Sientate y espera. – Bego tiró de mí y me volví a sentar. – Yo te ayudaré, solo queremos que estés bien.
-Estas llena de deberes no es justo que te carges de los
mios también.
-Señorita Fox, estas son sus análisis, en unos minutos el
doctor Fox, la atenderá. – Espera, ¿la enfermera había dicho Fox? Ese era
nuestro apellido.
-Gracias. – los recogí y volví donde las chicas. –
¿Habéis escuchado eso? Se apellida Fox. ¿Sabéis lo que eso quiere decir?
- ______ no empieces, eso no quiere decir que esté
relacionado con nosotras. Nuestro apellido es muy común.
-No sé Paula, ¿por qué no se lo dices al investigador?
-En mi clase hay tres chicos con ese apellido, no por eso
son vuestros hermanos. – Si lo veía así
Bego tenía razón. – Tranquilizate, eso no significa nada.
-Ya pueden pasar, las están esperando. – era la enfermera. – las tres entramos en la consulta y aquel señor de unos 42 años, me resultaba muy familiar, quería abrazarlo. Era algo inexplicable.
-Tú tienes que ser _____ Fox. No estás muy bien ¿eh?
Tienes que hacer todo lo que yo te diga. Estas enferma cielo.
-Te lo dije, estabas enferma y aún así no querías venir.
-No exageres Bego. Tampoco es nada para preocuparse ¿a
que no? – dije mirándolo.
-Como no hagas todo lo que te dijo, me voy a enfadar
mucho contigo. Tienes que comer y no solo comer para dedir “Sí Paula he comido”
– imité su voz, lo que la hizo sonreír. – Tienes que comer bien, nada de comida
basura y esas cosas, Sofía se encargará de cuidar tu alimentación y no quiero
escusas. Además de que tienes que dormir, no sobresaltare, relajarte y tomar
las medicamentos que él te recetó.
-Vale mamá lo haré.
-______ esto no es un juego, que tienes anemia joder. -. Bego me ayudaba a convencerla. – Que como sigas sin comer,
puedes llegar a tener anorexia, estas guapisima ¿para que quieres adelgazar
más? – Se encogió de hombros. – Estoy segura que todo esto empezó desde lo que
pasó con Laura. Ella es mucho mayor, tu estas perfecta como estas, como sigas
adelgazando vas a estar muy fea porque vas aparecer un esqueleto, literalmente,
y te lo digo así porque quiero que estés como antes, que estés radiante, ese
color que tienes ahora no es bueno. Haz nos caso por favor…
-Que sí, que voy hacer lo que me dijo el doctor Fox y
todo lo que me estáis diciendo vosotras, no quiero parecer un esqueleto. – la
miramos. – Os lo prometo. Pero dime Paula ¿no sentiste nada al ver al doctor? -
Entramos en casa.
-¿Cómo si lo conociera? – asintió. Subimos a mi
habitación. Liam no estaba. ¿Dónde estaría? – Pues sí, me parece que lo he
visto antes pero no sé donde…
-A mi también me pasó lo mismo cuando lo vi, me resulta
familiar.
-Ya que las dos sentisteis lo mismo ¿por qué no se lo
decís a William? A lo mejor le ayuda. – dijo Bego levantándose. – Me voy a mi
habitación, estoy muy cansada. Buenas noches chicas. – Nos lanzó un beso.
-Vamos a llamarle. - ____ me pasó el teléfono. -¿A Liam?
-Sí y después a William, nuestra información le ayudará
estoy más que segura. – contestó con una sonrisa.
(Narra
Bego)
No podía dormir, eran las dos de la madrugada y llevaba
más de tres horas dando vueltas en la cama. Me levanté al baño y me miré en el
espejo. Harry no me había llamado, ni enviado algún mensaje; no había dado
señales de vida desde el sábado. De Andy tampoco tenía noticias. Sí Harry no
mostraba interés en mí sería porque no le gustaba. Cogí el portátil y me senté
en la cama. Abrí twitter. Lo primero que hice fue meterme en el perfil de los
chicos. Nada que no supiera ya, informaban a las directioners alemanas de
que estarían el Miércoles allí. Quería
meterme en el perfil de Harry pero algo me decía que no lo hiciera. Decidí no
hacerlo y fui a mis menciones. Algunas amigas me habían twitteado, directioners
que me empezaban a seguir y algunas fotos mías con los chicos en el centro
comercial. Estás chicas eran mejor que el FBI sabían lo que hacían los chicos,
donde estaban, con quien…. Eran muy dedicadas. Cambié mi estado.
“Esta necesidad de querer estar contigo y que tú no hagas
nada para demostrarme que te gusto.”
Estaba claro que el mensaje era para Harry. En ese
momento me llegó un DM, de Harry Styles; lo abrí.
*‘¿A estas horas despierta? Tendrías que estar dormida,
mañana tienes clases.’
*‘No puedo dormir. ¿y tú?’
*‘Tampoco puedo dormir, no dejo de pensar en alguien muy
importante para mi’
En mi cara se dibujó una sonrisa.
*‘¿Se puede saber quién es?’
Que sea yo, que sea yo, esa persona tenía que ser yo ¡por
dios!
‘No te lo puedo decir, pero la conoces.’
-Imbécil ¿tanto te cuesta poner “eres tú”? – dije en voz
alta. - ¿Por qué me ilusionas? – No le contesté y fui a su perfil.
“Esta necesidad de querer que estés conmigo para
demostrarte que me gustas”
Ese mensaje hacía unos 10 minutos, ¿me había contestado?
Bajé un poco y le estaba contestando a las fans.
“Te necesito ¿Dónde estas que no vienes?”
Ese hacía una hora, ¿a quién esperaba? A mi no, eso era
obvio. Estaba cansada de esto, no podía seguir comiéndome la cabeza… pero
tampoco era lo suficientemente valiente para decirle que me gustaba.
*‘Harry te voy a pedir
por favor, cuando yo esté no vengas a mi casa, y si ves que estoy no me mires,
no me hables, quiero que hagas como que no existo. Gracias’
Estaba enfadada, lo nuestro podría haber sido una bonita
historia de amor, pero ninguno de los dos era lo suficientemente valiente para
atreverse a decir lo que sentíamos. Lo mejor era que dejáramos de ser amigos,
así todo sería más fácil.
*‘¡No! No te voy a dejar de hablar ¿Por qué quieres que
haga eso? Creí que empezábamos hacer amigos ¿Por qué este cambio?’
“Tengo que olvidarte y lo voy hacer, adiós”
Leí su último DM, twitteé y salí. Había sido mala idea
entrar en twitter, ahora estaba más triste que nunca. Cerré el portátil. Abrí
mi armario, me puse un chandal, me hice una coleta y salí de
casa. Empecé a correr alrededor del parque que había en la urbanización. No
había casi nadie, solo un grupo de chicos que vivían cerca de nuestra casa. Me
acerqué un poco intentando disimular. Si mis ojos no me engañaban entre esos
chicos estaba Zayn, Liam y Andy, ¿Qué
hacían ahí? Y el chico que estaba de espalda a mí ¿era Harry? No, no podía ser,
Harry estaba en su casa pero entonces se suponía que los chicos también estaban
en su casa... Volví a correr cerca de ellos, fue entonces cuando Harry se giró y
me reconoció. ¡Mierda! Tendría que haberme puesto la capucha, ahora ya era muy
tarde. Vino corriendo detrás de mí, me faltaba poco para llegar a casa.
-¡Espera Begoña! – gritó. – Sé que eres tú no te
escondas. – Y lo peor era que no podía hacer como que no le escuchaba. Paré y
giré. – Pensé que nunca te alcanzaría. – dijo llegando hasta donde yo estaba. -
¿Qué haces corriendo a estas horas? Es muy tarde.
-Necesitaba distraerme, entrar en twitter me hizo mal.-¿A que venía eso que me escribiste?
-Pues a eso que te escribí, es simple, se podía entender,
y como decía que hicieras como que no existo pues hazlo. Adiós. – me cogió del
brazo.
-¡No! ¡Ahora me vas a escuchar! Estoy harto de esto. –
respiró y se tranquilizó. - ¿Qué quieres que te diga? ¿Para quién iban aquellos
mensajes? Sí no te has dado cuenta es por que eres tonta. - ¿Me estaba llamando
tonta? Ahora estaba más cabreada que antes. – Sí tonta, eres una tonta por que
no te das cuanta que me vuelves loco, me gustas, no sé como demostrártelo
porque aunque digan que soy el ligón de la banda cuando me enamoro no sé como
demostrar lo que siento, me da miedo a cagarla y que la otra persona no me
acepte. Si te sigues preguntando por los mensajes, la respuesta es “sí, esos
mensajes eran para tí.” Ahora puedes hacer lo que quieras. – No sabía que
decir, estaba en shock, ¿realmente Harry me había dicho aquello? me acarició la
cara y se fue acercando a mis labios, finalmente los unió. Ya no eran dos bocas
las que se besaban, era solo una, nuestras lenguas no podían pedirse más
permiso para estar una a lado de la otra. Este beso era completamente diferente
al primero que nos dimos. Se separó con los ojos aún cerrados
apoyándose en mi frente. – Te quiero ¿Cómo te hago entender eso? – lo miré y lo
besé.
-Ya lo entendí, es cierto que he sido una tonta pero no
me atrevía a decírtelo. – me puse de puntillas y uní nuevamente nuestros
labios. – Me tengo que ir. – Me acompañó hasta casa y antes de irse me besó con
tanta ternura que hubiese preferido que se quedara.



No hay comentarios:
Publicar un comentario