sábado, 29 de diciembre de 2012

Capítulo 22



              (Narra Paula)


Era una tonta, el amor que Liam sentía por mi estaba desapareciendo y lo peor era que él pensaba que ya no lo quería, no entendía que el hecho de haberle dicho que no, de que aun no estaba preparada para casarme y que él tampoco lo estaba.
-¿Qué piensas hacer ahora?

-No lo sé ______, yo lo amo pero aún no me quiero casar. – Subí a mi habitación y cuando llegué Liam me dio la espalda, menudo recibimiento más… amigable. No soportaba que se comportara así, se suponía que nos amábamos ¿Por qué ahora me hacía sentir la persona más estúpida e imbécil del mundo? Me acosté a su lado pero siguió ignorándome. Era inevitable mirar su perfecta espalda, tenía la esperanza de que se girara y me mirara, estaba segura de que en el fondo se moría por hacerlo aunque conociendolo.... dudaba en que lo hiciera. Empecé a acariciar su espalda con mis dedos, al sentir mi piel a la suya se estremeció y se alejó un poco, sonreí satisfecha; para que lo haya echo era porque lo ponía nervioso. Me moví un poco y volví acariciarle la espalda, fue entonces cuando se giró de golpe mirándome a los ojos.

-¿Qué se supone que haces? – estaba algo molesto y le costaba mantener su mirada en la mia, subí mi mano a su brazo y lo acaricié otra vez.
-Liam, tenemos que hablar. – apartó mi mano de su brazo sentándose. Hice lo mismo.

-Creo que tú y yo no tenemos nada de qué hablar, todo quedó claro ayer por la noche. – en todo momento me miraba a los ojos y en su mirada había dolor, me sentía tonta y quería llorar, si le respondía no saldrían palabras sino lágrimas. – Y ahora no me dices nada... No te entiendo Paula, si no fuera porque te conozco, me iría ahora mismo.

-¡No! – lo abracé, no quería perderlo, esperaba que me abrazara pero no lo hizo.- Por favor no te vayas. – dije finalmente llorando. – Te quiero Liam. – me separé mirándole a los ojos. – No me vas a dejar nunca ¿verdad? Prométemelo.

-Paula – me acarició la mejilla. – Si lo hubiera querido hacer me habría ido ayer y hoy no hubiera estado en el estudio con vosotros. – lo miré confundida, ¿eso significaba que lo estaba pensado? suspiró y continuó – Es muy simple, me habría ido y ahora no sabríais nada de mi.

-¿Por qué no puedes entender que te quiero?

-¿Crees que no lo entiendo? – me encogí de hombros. – Lo que no entiendo es por qué no te quieres casar conmigo, no entiendo el porqué, se supone que nos amamos...

-Liam, no es que no me quiera casar, somos muy jóvenes, tenemos que pens…- no dejó que terminara de hablar.
-Yo te dije que íbamos a estar juntos siempre y que formaríamos una familia. – poco a poco me fui acercando.– No tenemos que pensar nada porque eso es lo que va a pasar. Da igual si nos casamos mañana, dentro de un mes, de cinco años, da igual el tiempo Paula... el caso es que nos vamos a casar.

-¿Entonces por qué estas enfadado? – pregunté muy cerca de sus labios, empezaba a ceder.

-No lo estoy, pero me dolió que me dijeras que no, podrías haberme dicho que sí perfectamente, ya encontraríamos una fecha para casarnos, no tenía que ser este año, ni al siguiente, no hay prisa. – apoyé mi frente en la suya sentándome encima, no podía creer que fuera tan especial, mi lado pervertido estaba a punto de salir. – No hagas lo que pienso que vas hacer.
-¿Por qué no, Liam? Me dices que no estás enfadado pero luego te comportas como si lo estuvieras. ¿Quieres saber por qué no respondí? – asintió apartando un mechón de mi cara. – Para empezar la edad, somos... bueno eres extremadamente joven como para casarte ahora, luego estarían tus fans, no puedes hacerles eso amor, después ….

-Los tuyos, no puedes hacerles eso amor. – dijo poniendo mi voz y riéndose. – Y o sea lo de la edad me parece una súper escusa amor. –volvió a imitarme.

-¿Quieres parar? – me reí. – No es una súper escusa, es la verdad, eres muy joven y lo de mis fans, yo no tengo tonto.

-Claro que sí que tienes. – negué acariciándole la cabeza. - ¿Y todas esas cartas que tienes en la sala? ¿Y los ramos de flores? ¿Y los regalos? Y todo lo demás que te envían que ¿eso de quién es? – solté una carcajada, tenía razón. – Sí no son fans, entonces no se que son.
-Eres un tonto, claro que lo son pero es que las tuyas son más queridas. – le puse el dedo en la boca antes de que dijera algo. – Y déjame terminar de una vez… después está tu carrera, que es lo más importate.

-Paula, quiero que te quede claro una cosita muy pero que muy, muy, muy pequenorme; mi carrera, la edad, mis fans e incluso mi colección de Toy Story no me importan. - reí , eso de que su colección de Toy Story no le importara mucho era algo sorprendente.- Yo solo quiero estar contigo, mis fans me importan mucho pero por encima de todo está mi felicidad y mi felicidad eres tú. Quiero que lo tengas muy claro porque es por lo que siempre voy a luchar. – sonreí con lágrimas a punto de salir. – Da igual lo que pasó, solo quiero que cuando estés preparada, me digas “Liam, quiero hacerlo ya” una vez que me lo hayas dicho seré completamente feliz.
-¿Sabías que te amo con todo mi corazón? No puede haber un chico más perfecto que tú en el universo. – no estaba segura de lo que iba hacer pero me daba igual, no podía perderlo, me levanté y cogí el anillo, me senté a su lado con el anillo en la mano. – Liam. – le miré a los ojos y cogí su mano. – Liam, estoy preparada y quiero casarme contigo. – hice que me lo pusiera, estaba desconcertado, era de esperarse, puse mis brazos alrededor de su cuello y lo besé. –Cuando quieras seré tuya completamente. – susurré en su oído.




              (Narra Niall)

No sabía si lo que estaba haciendo era lo correcto pero ya daba igual. Salí de casa de Paul dando un portazo. Peor lo ponía, si ya se había enfadado ahora muchísimo más, él no soportaba que le llevaran la contraria y si le sumabamos mi portazo.... significaba Niall muerto.
-¡Niall Horan! ¡Vuelve aquí ahora mismo! – seguí mi camino sin siquiera mirarlo, empezó a correr detrás de mi. – ¡Te estoy hablando! – cogió mi brazo y me llevó otra vez al interior de su casa.

-Me estás haciendo daño, suéltame. – dije lo más tranquilo posible, me estaba empezando a cabrear, nada bueno pasaría allí dentro, los dos teníamos el carácter muy fuerte.

-Estas imbécil o que te pasa, estas pensando en ti y a los chicos los dejas a su suerte.
-¡Paul! ¡Te he dicho que me sueltes, coño! –me soltó aun más enfadado, tenía el brazo rojo. - ¡Mira como tengo el brazo, joder!

-¡Me da igual tu brazo, no puedes hacer eso, Niall!
-A mi no me da igual mi brazo. – dije más calmado, sin gritarle. –Claro que lo voy hacer, tengo derecho a ser feliz ¿quien piensa en Niall? Nadie piensa en la felicidad del pobre de Niall. Siempre es Niall el que no tiene novia, el que está soltero, el que si hace alguna cosa, siempre es criticado e insultado. Me cansé Paul, me cansé. Tengo novia y estoy más contento que nunca, no estoy dispuesto a perderla por esto, este contrato exige mucho y no voy a dejar de ser feliz por esto.

-Amas cantar ¡Nialler, reacciona! – me volvió a gritar pero se dio cuanta de que gritando lo único que iba a conseguir era que me pusiera peor y eso no le convenía, se tranquilizó y continuó. – Esto lo hago por ti, no cometas un error.
-¡¿Que lo vas hacer por mi, Paul?! ¡Tu lo que haces es cuidar tu trabajo porque si me voy vas a tener problemas! ¡No me vengas con tonterías!

-Amas cantar. – pasó de lo que le dije.

-Si, amo cantar pero amo a mi novia también y lo único que busco es mi felicidad, quiero ser feliz. ¿Por qué te cuesta tanto entender eso?
-Puedes ser feliz cantando ahora y después ya tendrás novia.

-Pretendes… - me reí por no empezar a dar a todo lo que veía – que sea feliz ahora dejando a mi novia. ¡Tu estas mal de la cabeza!
-¿Qué pasa aquí? – dijo Louis con los chicos detrás de él.

-¡Mucho pasa, Louis! ¡Me voy! – salí dando otro portazo, no podía quedarme ni un minuto más allí. Esta vez Zayn empezó a caminar a mi lado sin decir nada, mi mejor amigo, siempre apoyándome. – Me cansé, Zayn. – nos sentamos en las escaleras del portal de nuestra casa.
-¿Qué ha pasado? ¿Me lo quieres contar?

-He discutido con Paul porque dice que no puedo salir con nadie, que ya somos muchas parejas y que el contrato no nos lo permite. – abrió los ojos como platos, vamos igual que yo cuando me lo dijo, era una mierda de contrato ¿porque tenía que ser así? – Y le he dicho que me voy, me da igual el contrato.
-Niall…

-No me vengas tu también con lo mismo, tu no Zayn. Tengo derecho a ser feliz, igual que tu, igual que Liam, igual que Louis y Harry. Siempre soy yo el tonto y se acabó.
-No digas eso, sabes que no es cierto. Sí tu eres feliz con _____ pues no la dejes ir, yo te apoyo. – esas palabras era las que necesitaba oír, le di un abrazo. – Pero tienes que hablarlo con Paul y los demás... y sobre todo, no dejes de ir mañana a Madrid, recuerda que fue en España donde nos formamos como grupo.

-Aquí estáis. – era Paul con los chicos. – Tenemos que aclarar este mal entendido. – No me apetecía nada pero no me quedaba mas que hacerlo, subimos a mi casa. – Niall, siento lo de antes, ¿Qué tal está el brazo?
-Rojo y adolorido. ¿Cómo quieres que esté? ¿Dando saltitos?. – Louis y Liam se rieron.

-Te he dicho que lo siento, no te pongas a la defensiva. - suspiró. - Dime que es lo que vas hacer.
-Me voy de la banda, One Direction se acabó para mi.

-Niall no te puedes ir. –dijo Liam. – Eres el único que entiende el español ¿mañana que vamos hacer? – me reí, era un idiota pero aun así había conseguido sacarme una sonrisa.
-¿Por qué?

-Harry, tengo derecho a tener novia y poder salir con ella sin ocultarla. Paul pretende que la deje y como amo cantar que me centre en mi carrera y después ya aparecerá alguien. – le miré esta vez a él. – No estoy dispuesto hacer eso.
-¿Cómo? Eso es absurdo Paul. - hablo Louis sorprendido con lo que había escuchado.

-Segun Paul, nuestro contrato dice que no podemos estar los cinco con novias. – le contestó Zayn. – Yo solo digo una cosa, Si Niall se va, yo también, me niego a formar parte de una banda que empezamos siendo cinco y acabames con dos... me niego.
-Pero vamos a ver... ¡Estáis locos todos o que es lo que pasa por vuestras cabezas!

-Por lo pronto mañana iré a Madrid y los próximos días también. Si no cambias de opinión hasta entonces me iré. – le miré con todo la rabia que tenía en ese momento. - Elijo a mi novia ¿entendido?


              (Narra ____)

-¿Estas segura de que estoy haciendo bien?
-Sí… llegaras a las sobre las siete y ellos a las nueve aproximadamente. – mi hermana no me iba a mentir así que me tenía que fiar y probar a ver como me iba. - No te preocupes rubia, estás haciendo muy bien. – me abrazó. –  Mucha suerte, cuando llegues te estará esperando alguien del hotel supongo, ve con él.

-Paula, mejor no voy. –dije asustada. - ¿Y si no le gusta que esté allí?
- _____ Fox, estuviste toda la tarde - noche insistiéndome ¿y ahora me sales con que no vas? – me encogí de hombros. – Ahora te vas porque lo digo yo.

-Pero Paula…
-Pero Paula nada, te vas y esperas a Niall en el hotel. Estoy más que segura que va a saltar de la alegría cuando te vea.

-Gracias. – me despedí de ella. – Te quiero, cuando llegue al hotel te llamo. – caminé mirándola en todo momento. Ya no me podia echar para atrás.

Cuando despegamos me sentí rara, no había viajado nunca en un avión y me gustó. No eran muchas horas por lo que se me pasó rápido. Recogí mi maleta y cuando salí efectivamente me esperaba un chico bastante joven y muy guapo, me llevó al hotel. La habitación era preciosa, quedaba una hora para que los chicos llegaran. Desde la habitación se podía ver a las fans esperando a los chicos. Las vistas eran increíbles. No podía esperar una hora, tenía que salir, decidí bajar a dar una vuelta por los alrededores porque tampoco quería perderme. Salí intentando parecer una chica completamente desconocida, pero es que las españolas gritaban a todo el que salía del hotel. Pasé a lado de unas fans que tenían la bandera de España, parecían muy emocionadas. Una me dijo algo pero no la entendí, no sabía nada de español. Les sonreí y empecé a caminar. Hacia un poco de frío pero no tanto como en Londres. La zona por la que empecé a caminar era muy bonita, había mucha gente y muchos rascacielos. Hice algunas fotos, todo aquello era precioso.

     ----------------------------- Llamada telefónica ----------------------------

-Dime Paula.
-¿Por qué no me has llamado? ¿Estás bien? – esa era mi hermana, como siempre preocupándose por mi.

-Lo siento, se me había olvidado, no te preocupes que estoy bien.
-¿Ya estás en Madrid?

-Sí, he salido a dar una vuelta, pero no te preocupes que estoy cerca del hotel. No te imaginas lo hermoso que es esto.
-Ten cuidado, vuelve ya al hotel que los chicos acaban de llegar. – ¿ya había pasado una hora? se me había pasado volando.

-¿Cómo lo sabes? ¿Liam te ha llamado?
-Ya están en sus habitaciones. Pronto empezaran las entrevistas, ve ahora para que puedas ver a Niall. – empecé a caminar.

-Vale, pero ¿estás segura? No se han escuchado gritos.
-Si, te estoy diciendo que me ha llamado Liam… a lo mejor es que no hay muchas. – paré en seco, era impresionante la cantidad de fans que había, en un abrir y cerrar de ojos se habían multiplicado, no se podía casi caminar. - ¿_____?

-No será por eso.... porque fans hay, te lo aseguro, hay muchísimas. Esto es impresionante Paula.
-¿No te han reconocido? – me preguntó entusiasmada.

-Pues no pero da igual es aun mejor, así no me odiaran.
-Venga sube a ver a Niall. – cuando estaba entrando al hotel, empezaron a gritar y me acorralaron. - ¿Qué son todos esos gritos? ¿Estás bien?

-Luego, te llamo… - estaba flipando.

         ------------------------- Fin de llamada -------------------------

Gritaban y empezaron a sacarme fotos, me estarían confundiendo y lo peor era que no entendía lo que me decían. Solo quería salir del círculo en el que me habían encerrado y entrar al hotel.
-Chicas, me estáis confundiendo ¿me dejáis pasar? – gritaban cada vez más.- En serio, solo quiero subir a mi habitación, dejadme pasar, por favor. – una de ella hizo que todas se callaran.

-Tu eres la hermana de Paula Fox, la novia de Liam. – perfecto me habían reconocido ¿Qué se suponía que tenía que hacer ahora? Casi nunca había estado en una situación así y mucho menos sin mi hermana, no me gustaba.

-Hola, sois todas muy monas pero solo quiero que me dejéis entrar. –la misma chica de antes, volvió a decirles algo y me dejaron salir de aquel círculo en el que estaba. – Muchas gracias. – les sonreí.
-Espera un momento. – dijo. - ¿Te haces una foto con todas nosotras? – oh, era un bonito detalle, pero a saber si pensaban así cuando se enteraran de lo mio con Nialler, asentí intentando sonreír, estaba confundida, una vez que se enteraran me odiarían a muerte. – Gracias _____, dile a los chicos que los amamos y que salgan que los queremos ver. – caminé hasta la puerta y entré, ya había un montón de fotógrafos y periodista. Entre ellos estaban Paul y Preston.


Sé que siempre digo que vuelvo y tal... pero es que ultimamente he estado falta de inspiración aunque creo que... ¡eso se acabó! Porque estos días he escrito mazo capis e incluso me he puesto a escribir una nueva fic que la subiré en cuanto acabe esta. Bueno que GRACIAS por esperar :) xx

No hay comentarios:

Publicar un comentario