viernes, 4 de octubre de 2013

Capítulo 33.2


              (Narra Paula)
No encontraba a ____ por ningún lado ¿Dónde se había metido? Me tocaba presentar a Little Mix delante de aquella multitud de gente y tenía que hacerlo con ella, la iba  a matar.

-Paula. – tiraron suavemente de mi brazo. Era uno de los técnicos de sonido. – Presentas en diez minutos ¿has encontrado ya a ____? – negué con miedo. – Intenta encontrarla y si no búscate a otra porque tienen que presentarlo dos ¿vale? – asentí no con mucha ilusión y seguí mi camino. Tenía que encontrarla, no iba a presentar yo sola a las chicas. No, me negaba. Busqué con la mirada, ese pelo... era él, corrí intentando no caerme con el vestido largo que llevaba y los tacones.
-Ryan. – dije llegando hasta donde estaba, se rió al verme recuperar el aliento. - ¿La has encontrado?

-No, no tengo ni idea de donde se ha metido.
-Qué raro.

-Tienes que salir ya porque Robbie está acabando con “Candy
-Oh, no. Yo sola no salgo, ven conmigo. – Literalmente, lo arrastré hacía el backstage. Repasé lo que tenía que decir.

-Paula, yo no…
-Léete esto. – dije ignorándolo, pobre Ryan, pero no pensaba salir sola, no estaríamos más de tres o cuatro minutos, así que tampoco sería para tanto. - Tranquilízate. Igualmente... mira ¿vez esa pantalla allí arriba? - señale mientras le preguntaba, le costó encontrarla pero finalmente lo hizo. - Sí se te olvida algo. Estará escrito allí también.

-No puedo salir ahí. – dijo mirando a todas las personas que había, le estaba entrando el pánico. Lo cogí por los hombros y lo miré.

-Ryan, tranquilízate, respira, piensa que no hay nadie, que solo está ____ mirándonos. – le costaba respirar. – Tranquilo… - me acerqué para abrazarlo y quedarme unos segundos así.
-Yo no soy famoso, no debería salir.

-Mi hermana tampoco lo es. Así que respira que salimos porque yo quiero que salgas. – me agarré a su brazo y sonreí. caminamos hasta los micrófonos escuchando los aplausos del público. Sentía su mirada clavada en mí. Le miré y sonreí para que se tranquilizara, estaba temblando. Acaricié su brazo, disimuladamente y comencé hablar.

Buenas noches a todos. Ryan y yo estamos encantado de estar esta noche aquí ¿verdad? – Parecía que ya estaba más tranquilo, pero aun así respiraba con dificultad.
Así es Paula. Y muy emocionados de presentar a nuestras siguientes chicas. - miró la pantalla y continuó. - Y es que son la sensación del momento, la Girlband que está arrasando después de haber ganado The X Factor y después de ser éxito con su disco DNA, nos vienen a cantar su nuevo single "Move".
Sí y es que pronto sacaran su próximo disco, donde aparecerá esta canción. Además empezaran su gira mundial. – dije sonriendo mirando al público y mirando de vez en cuando a Ryan, él parecía estar muy contento. – Con todos vosotros ¡Little Mix! – terminé diciendo antes de salir del escenario para que las chicas empezaran con su canción.

-¿Y qué? ¿A que no ha sido para tanto?
-Ha sido la mejor sensación del mundo. – dijo sonriendo. – Ha sido alucinante, estaba muriéndome por dentro pero la he visto.

-¿A mi hermana? – asintió, la iba a matar. Caminamos hasta mi camerino y nos la encontramos por el pasillo.
-¿Dónde te habías metido? – dije enfadada. - ¿Cómo se te ocurre dejarme sola?

-He tenido que salir yo. – hablaba Ryan mirándome, se puso a mi lado y me dio un pequeño codazo. No podía ser, al final se iba a enfadar pero se lo merecía por desaparecer. – No te imaginas lo mal que lo pasé.
-¿Te parece bonito hacerle eso? ¿Hacérmelo a mi ____? – sus ojos estaban brillando mucho, en cualquier momento saldrían lágrimas de ellos. Nos estábamos pasando, Ryan y yo nos miramos y empezamos a reírnos. Dejándola desconcertada. Sé dio cuenta en seguida que habíamos estado bromeando y empezó a pegarle en el pecho a su novio para después besarlo.

-Sois tontos, casi me da algo. – dijo. Los dejé hablando y seguí caminando a mi camerino. Miré mi móvil y vi tres llamadas de Liam y varios mensajes en  WhatsApp, lo abrí.
“*¿Paula? ¿Estás bien? ¿Por qué no me contestas?

¿Estás enfadada? Cuando lo veas contéstame por favor estoy preocupado.                                                                                                     Te quiero.
No me lo pensé dos veces y le contesté.
*Claro que no. Es que se me había olvidado que hoy era la recaudación para los niños, la que organizaba Capital FM y pues la estaba presentando.

*Oh, sí ¿Cómo estuvo? ¿La presentaste con la rubia al final?

*Desapareció en el último momento y me cogí a Ryan

*¿A Ryan? ¿Y como estaba el chaval?

*Nervioso pero lo hizo bastante bien. Dile a Zayn que he presentado al grupo de su novia.

*Ok, se lo digo. – Dejó de hablar unos minutos y luego volvió. – Dice que le digas que la quiere.

*hahahaha vale, se lo digo.

*¿Va a ir a casa?

*Supongo, en eso habíamos quedado, así os vemos mañana por Skype. Además tengo que hablar contigo.

*¿De qué?

*A mi hermanita, se le ha ocurrido pasar la semana santa en Wolverhampton con tu madre y me preguntaba si quieres que vayamos. ¿Crees que le haría ilusión a tu madre?

*Como quiero a esa rubia. Claro que podéis ir, así veís a mi familia. Mi madre se pondrá súper contenta cuando se lo diga.

*No sé Liam ¿y si no le hace ilusión?

*¿Pero qué dices, amor? ¡Seguro que salta de la alegría!

*Vale, pues díselo, igualmente hablare con ella mañana, que ____ la quiere llamar y después me conecto por Skype, procura estar con Zayn.

*Sí, no te preocupes. Ya hemos llegado, me voy ya para que continúes con tu evento. Te quiero.

*Yo más.<3 Hasta mañana.”

Cada día le quería más, dejé el móvil en el sofá y sonreí mirándome al espejo. Liam era mi amor.
              (Narra Bego)
Escuché como llamaban al ascensor, ahora me encontrarían en la puerta de mi casa con las maletas, se pensarían que no tenía familia o algo. Deseé con todas mis fuerzas que no se detuviera en nuestro piso. ¡Mierda! ¿Cómo podía tener tan mala suerte? La puerta empezó abrirse.
-¿Qué haces aquí? – dije, estaba de espaldas pero le reconocía.
-Eso tendría que preguntarlo yo.

-Andy, no estoy para juegos.
-No he venido a jugar. - ¿hablaba en serio? Era un idiota ¿Cómo me decía eso? Levanté la vista para encontrarme con su mirada para después mirar al suelo, sentía como ésta estaba clavada en mí pero no quería decir nada. Estaba cabreada y no saldría nada bueno de mi boca, algo que después lamentaría y no quería. Sin esperármelo se sentó a mi lado, pasando su brazo por mis hombros acercándome a él. Me contuve de no quitármelas con brusquedad y lo único que hice fue sentir su calor a mi lado. - ¿Qué te pasa? – ¿Cómo le iba a decir lo que me pasaba si ni yo misma lo sabía? – Estas enfadada. – dijo levantando mi barbilla para que le mirara.

-¿Qué haces aquí?
-Te has dejado esto. – puso mi bolso a lado de mis piernas. – Saliste prácticamente corriendo y te lo dejaste. Tendría que estar enfadado contigo y no al revés. – le miré mal. – Joder, si las miradas matasen, yo estaría en el otro mundo. – reí y él conmigo. No podía negarlo, incluso enfadada hacía que olvidara todo. – ¡Aleluya! Lo he conseguido, una sonrisa que ilumina mi mundo.
-¿Y porque tendrías que estarlo? – pregunté omitiendo eso último que me había hecho sonreír inconscientemente.
-Da igual, no importa. – me sonrió y sentía que me moría. Por Dios, Begoña ¿Qué te pasa? – ¿No están?  – negué, no me apetecía hablar y lo entendió porque lo único que hizo fue abrazarme mientras acariciaba mi pelo. Estuvimos así unos diez minutos, hasta que le hablé.
-Extrañaba estos momentos contigo. – no lo veía, pero estaba seguro que sonreía aunque lo sabía disimular muy bien. Levanté la mirada quedando muy cerca de sus labios. – Bésame. – me miraba queriéndolo hacer pero no se atrevía, así que fui yo la que se inclinó para besarlo, el simple rocé de sus labios con los míos me hacía estremecer. Subí una de mis manos a su cuello y después hasta su pelo mientras lo acercaba a mí, abrió la boca dejando que mi lengua entrara en la suya. En cuestión de segundos me senté encima de él poniendo mis piernas a cada lado de las suyas mientras me abrazaba por la cintura acercándome más a su cuerpo. Subí completamente mis dos manos a su cuello, el beso que en un principio era tierno se estaba convirtiendo en uno lleno de deseo y pasión. Había echado mucho de menos sus besos aunque no lo quería reconocer. Tenía mucho orgullo y a veces era lo que me echaba para atrás pero no podía siempre ser la misma. Andy me había cambiado sin que me diera cuenta y lo que era más evidente para todos menos para mí. Me había enamorado. La falta de aire se hacía visible y nos separamos apoyando nuestras frentes una en la otra. – Te quiero. – dije sin pensar. Reaccioné después de unos segundos y abrí los ojos  a la vez que analizaba su cara y él seguramente la mía.
-¡Oh dios mío! – dijo una voz detrás nuestra. - ¿Pero que ven mis ojos? Porno delante de mi casa, no ¿eh? – me levanté con cuidado para abrazarla.
-Pero que tonta eres, rubia.

-Yo siempre, eso ya lo sabes. – reímos, no había cambiado nada. Físicamente sí, estaba un poco más alta, tenía el cuerpo más definido, una larga melena que mostraba con un corte a capas largas y parecía hasta más madura pero por su comentario, seguía siendo la misma. - ¿Cómo no nos avisas de que vienes?
-Era una sorpresa pero llevo esperando bastantes horas aquí.

-Muy aburrida tampoco estabas. – dijo mirando a Andy que sonreía, se acercó a él y le dio dos besos. – Venga pasad.
-Yo, ya me voy. – lo miré, no quería que se vaya. – ¿Mañana te paso a buscar? – asentí. _____ se metió en casa no sin antes despedirse.

-¿Me llamas? – acaricié su cara para después besarlo. Tenía miedo, no sabía lo que estaba haciendo. Era una sensación extraña pero muy bonita, algo parecida a la que viví con Harry en su momento. – Buenas noches.
-Hasta mañana, entonces. – dijo volviéndome a besar para después desaparecer metiéndose en el ascensor.

Entré en casa, seguía igual, aunque habían re decorado algunas partes. Los sofás eran nuevos, se notaba.
-Bueno, tú, ven aquí que me tienes que contar. – ____ estaba sentada en uno de esos enormes sofás delante de la tele con una bolsa de patatas, la miré y me reí. - ¿qué? Tengo hambre.

-¿De dónde vienes a esta hora?
-Ryan y yo hemos acompañado a Paula a un evento de esos famosos y… aquí estoy.

-¿Y ella?
-Están aparcando, ahora vendrán.

Estuvimos un rato hablando de todo un poco pero intentando dejarla con la intriga. De un momento a otro la puerta se abrió haciendo que me girara. Me levanté para verla, estaba guapísima, como siempre. Con su precioso pelo ahora un poco más corto de cómo lo recordaba, la vi más delgada también pero seguramente sería porque echaba de menos a Liam. Detrás de ella, pude ver a Ryan, que no le conocía en persona pero era bastante guapo, me sonrió algo tímido y por último una chica con el pelo de color plateado, blanquecino, rubio, no sé, algo raro para mi gusto pero era muy guapa, de estatura medía, delgada con un pequeño hoyuelo en el lado izquierdo de la cara, algo que me recordó a Harry. Se la veía simpática. En las manos llevaban unas bolsas de “nando’s” por eso habían tardado.
-¡Bego! – Paula se abalanzó sobre mí haciendo que cayéramos al sofá. - ¡Vaya sorpresa! ¿Cómo estás? Qué guapa, se nota que eres toda una top model. – como le gustaba exagerar, me reí al mismo tiempo que nos sentábamos. Muy amablemente Ryan se presentó al igual que lo hizo aquella chica, que resultó ser famosa, cantante y estaba en un grupo, Little Mix. Para ser sincera había oído hablar de ellas pero no las había escuchado, Perrie era la novia de Zayn y sería una más en nuestro “grupo”. Una vez terminadas las presentaciones, nos pusimos a comer alrededor de la mesa de estar que tenían en la sala, risas y más risas eran lo que se escuchaban. Era tarde, casi estaba amaneciendo, estaba cansada pero ellas no me dejarían que me fuera a dormir sin contarles todo lo que me había pasado. Obviamente resumiría, era imposible contar todo aquello.

-¡Joder! ¿Entonces tienes descendencia española? – asentí riendo, la cara de ____ era un poema.  – Ahora entiendo tus rasgos, el porqué de sacar notazas en español y ¡tu nombre!
-Espera que estoy en proceso la información. – esta vez era Paula. – Tu padre es español y Alice es británica, tú naciste aquí y tu hermana es Emma ¿algo más?

-Estuvo en París pero después viajó a Madrid para conocer a su padre. Quién encontró a su familia fue Frank, el padre de Andy. Luego vino a darnos una sorpresa,  la encontré besándose con este pero era un beso casi para irse a la cama.- dijo ____ provocando que una carcajada saliera de mi garganta. – Y encima, ahora se ríe.
-Venga, sois unas exageradas. – miré a Ryan y a Perrie que estaban alucinando, no era para menos. – Están traumatizados. – dije señalándolos.

-No, creo que estamos procesando la información. Una vida muy intensa. – dijo Ryan. Volví a reír y mis hermanas también. Porque seguían siendo mis hermanas. Estuvimos hablando unos minutos más y subimos a nuestra habitación, la rubia con su novio, claro estaba. Nada más entrar me la encontré tal cual, no habían movido nada. Fue como si nunca me hubiera ido.
 

domingo, 29 de septiembre de 2013

Capítulo 32.2


              (Narra ____)
-¿Señorita Fox? – me giré de golpe para ver quién era. - Me han dicho que es usted la chica más guapa de todo Pretty. – me hizo girar sobre mis talones y me besó.
-Pero que tonto eres, Ryan. Pensé que ya te habías ido.

-Nunca. Sabes perfectamente que siempre te espero.
-Eso es lo malo de que tú estés en el “B” y yo en el “A”- me sonrió y me volvió a besar.

-Lo sabemos llevar y lo sabes. Ahora lo importante es que tenemos una semana de vacaciones para estar todos los días juntos.
-¿Todos? - dije acariciándole la cara mientras caminábamos hacía mi casa.

-Todos – contestó sonriendo. Seguimos caminando en silencio, solo abrazados disfrutando de la compañía.

Lo sé, os preguntaréis que pasó con Niall, la respuesta es muy simple. Lo dejamos. Miento, me dejó. El día de mi cumpleaños, fue un gilipollas. Desde un principio sube que no terminaría bien, lo único que consiguió fue enamorarme para después humillarme e irse, dejándome como si nada hubiera pasado. Un día antes de que comenzara el Take Me Home Tour, vino a  mi fiesta y me dijo que no podría estar de gira nueve o diez meses, dejándome aquí y él viajando por el mundo, que lo mejor era que termináramos y empezáramos una nueva vida.
Lo odie con todas mis fuerzas durante cinco largos meses que se me hicieron una eternidad,  hasta que apareció Ryan en mi vida. Un chico nuevo que llegaba al Pretty a terminar bachiller, actualmente mi novio. Tuve la oportunidad de ir a uno de los conciertos de los chicos. El del 6 de abril que grabaron en Londres para su película, que por cierto fue todo un éxito. Ese día fue cuando vi por última vez a Niall, en persona claro está. Ahora la información que tengo de él es por Liam o por twitter. Todo había sido muy raro. Nunca entenderé el por qué de que me dejara. Me suelo atormentar con esas preguntas frecuentemente. ¿Por qué me dejó? ¿Qué hice mal? Intentando encontrar una respuesta pero no lo consigo.
Sin quererlo sentí como una lágrima salió de mis ojos y cada vez más empezaban a bajar por mis mejillas.

-¿Qué pasa, cariño? – se puso delante de mí y limpió con sus pulgares aquellas lágrimas. - ¿Estás bien? - ¿Estaba bien? Esa era la pregunta.
-Creo que se me ha metido algo en el ojo. – mentí. Miró fijamente los dos intentando buscar ese “algo”.

-No veo nada.

-Entonces no creo que sea nada. – sonreí. Volvió a mirarme conectado nuestras miradas y después nuestros labios, los cuales besaba con ternura. Nos separamos y volvimos a sonreír. Ahora entendía porque salía con él. Ojos verdes grisáceos con un brillo especial en ellos, alto, por lo menos una cabeza y media me sacaba, bastante fuerte para tener 18 años recién cumplidos. Con el pelo castaño, liso, peinado exactamente como Harry y que movía continuamente con su mano, tanto como el rizos. Matándome cada vez que lo hacía. – Te quiero. – dije besándolo. También me había enamorado de su ternura, su cariño al tratarme, de su preocupación por mí, de lo atento que era. Llevábamos un año y casi dos meses, y todos los meses me regalaba algo. Cuando cumplimos 11 meses, el día después de mi cumpleaños,  me regaló una carta y unos bombones, ese día tuvimos nuestra primera pelea, pequeña pero la primera en todos los meses que llevábamos de relación. Todo había sido culpa de la carta que según él era poca cosa y mucho más después de que no me había regalado algo caro por mi cumple, se reprochaba así mismo por no poder gastar más en mi. Lo que vi una tontería. Ryan tiene bastante dinero pero no me gustaba que lo gastara en mí. Además una carta era todo lo que necesitaba, que escribiera lo que sentía por mí, el porqué de haberse enamorado. Sin lugar a duda fue el mejor regalo.
-Quedan dos meses para que sea verano.

-¡Y acaben las clases! – grité empezando a caminar. La cara de Ryan había cambiado. - ¿Qué pasa?
-Sé que no habrá un segundo cumpleaños a tu lado.

-¿Pero qué estás diciendo?
-Acabamos bachiller, no sé qué vas hacer. ¿En serio crees que para Febrero del año que viene cuando cumplas 18, estaré a tu lado celebrándolo?

-¿Por qué no? Claro que sí. - ¿Qué pasaba por aquella cabeza? Caminamos unos minutos más y llegamos a mi casa. – Pasa, anda. – dejé la mochila en mi habitación y nos sentamos en mi cama. - ¿Me estas dejando, Ryan?
-No.

-¿Entonces? – me estaba confundiendo. Suspiró y empezó hablar.
-Qué vas hacer cuando acabes bachiller. ¿Ir a la universidad? ¿Trabajar? En algún momento te encontraras a Niall y creas o no, tendrás ganas de volver con él.

-Yo te dije que él y yo no podríamos estar juntos, nunca más.
-Nunca es una palabra muy grande.

-Venga, Ryan. – me senté encima de él rodeando su cuello con mis brazos. Abrazó mi cintura para acercarme más a él. – No te atormentes con cosas que no pasaran. Estamos juntos y lo seguiremos estando. – dije decidida, terminando con esa estúpida charla.
-Sabes que no será así.

-¿Quieres apostar? – dije peinando su pelo liso, hacía la izquierda. – Voy a estar contigo hasta que tenga 100 años ¿está claro? Sí lo está. – contesté por él. Acaricié su cara, analizando lo que iba a decir pero antes de que lo hiciera, besé su nariz y bajé a sus labios, mi lengua buscaba la suya y abrió sus labios para profundizar el beso. Antes de separarnos por la falta de oxigeno mordí su labio inferior, a lo que obviamente se quejó. – Eso te pasa por decidir por nuestro futuro. - Hizo ademán de hablar pero no lo dejé posando otra vez mis labios en los suyos.

 
              (Narra Paula)
-No me hace gracia que me hagas esas bromas, Liam.
-Quería ver tu cara, no te enfades tonta. – dijo mientras lo veía hacer la maleta por la pantalla. – Tenía muchas ganas de verte. – se sentó delante de la pantalla, dejando la maleta a medio hacer.

-Aún nos queda Skype. – dije riendo. - ¿Dónde vais ahora?

-Toronto.
-Te echo de menos. – Lo decía totalmente en serio. Diez meses sin verle con el Tour y ahora había empezado uno que solo era en los Estadios. Where We Are Tour. Un éxito como todo lo que ellos hacían. Pero estaba deseando que terminara. Por lo menos la rama de Norte América. Después de este tendrían tres meses de vacaciones y volverían a empezar por Latino América, continuando por Europa y Australia. Las cosas entre Liam y yo, iban muy bien, sabíamos llevar nuestra relación, ayudaba mucho que él fuera maduro y casi no se metiera en líos. Incluso Zayn había empezado una relación, con una de  las cantantes de Little Mix, por cierto, chicas encantadoras. Las había conocido en un evento que tuvimos en común y eran amor. Solíamos quedar para hablar y vernos con los chicos por Skype. Pero ella había tenido más suerte que yo porque pudo ir a varios conciertos, al contrario que yo. La película estaba por terminar, un par de semanas más de rodaje y era libre, eso era lo que más necesita, me servirían para ir a verlos y lo más importante… ver a mi amor.

-¿Amor? – volví a mirar. - ¿En qué piensas?
-En ti, en quien más voy a pensar. Quiero que vuelvas ya, Liam. – Por el momento no le diría nada sobre ir a verlos, sería una sorpresa.

-Queda poco, dos meses más y podremos estar juntos otra vez. No te imaginas la falta que me haces. – dijo poniendo su mano delante de la cámara, yo hice lo mismo. – Me estoy volviendo loco sin poder acariciarte. – le medio sonreí. – No estés triste. - ¿Cómo me decía que no estuviera triste? Hoy tenía un día de bajón, los odiaba.

-Liam, tenemos que irnos, corre. – era Preston que entraba a por las maletas. – Buenos días, Paula.
-Buenas tardes. – le contesté, las horas eran otra pesadilla.

-Me tengo que ir, en cuanto llegue, te llamo. Te quiero cariño.
-Yo también. – dije lanzándole un beso, él hizo lo mismo y la pantalla se puso negra para después pasar a ser mi ordenador de siempre, lo que indicaba que la videollamada había finalizado. Apagué el portátil y bajé a la sala. No tenía ganas de hacer nada, se notaba que no era mi día.

Me tumbé en el sofá a pensar un poco y sin lugar a duda, la vida cambiaba. De un momento a otro, mi hermana y Niall no eran nada, ni amigos. Ella tenía novio y él también, Amy, una de sus mejores amigas, al menos eso era lo que se decía por twitter y ninguno de los dos había dicho que no lo fueran. Cada día en las tendencias mundiales, tenía que salir “Namy”, la pareja. Harry, era un caso perdido aunque ya no era tan mujeriego, claro que también las experiencias habían ayudado, con 19 años estaba empezando a madurar. Liam me había contado que estuvo saliendo con Taylor Swift pero que había sido mala idea porque solo duraron un mes y se formó un revuelo de locos con la noticia. Solía llamar a ____ para desahogarse con ella, se habían hecho muy buenos amigos aunque no faltaban las “peleas” entre Larry de quien se llevaría el amor de mi hermana, se lo tomaban todo a broma y Ryan también, el novio de ella. Al final el retraso de Raquel, solo había sido eso, un retraso, no era un embarazo. Ellos vivían su amor libremente al igual que Liam y yo. Y Bego… bueno,  ella estaba con su madre en París. Había podido encontrarla.
Desperté de mis pensamientos con unas risas que venían de la cocina. En un abrir y cerrar de ojos vi a ____ y Ryan sentándose en uno de los sofás.

-Hola, fea. – dijo dándome un beso para volver a sentarse. – No te habíamos visto. -  Ni yo tampoco a ellos, estaban felices. – Vamos a salir ¿quieres venirte?
-¿Dónde?

-Había pensado en ir a Wolverhampton, quiero ver a Karen.
-¿Estás loca ____? – dije sentándome correctamente a lo que ella se extrañó. – No podemos ir.

-¿Por qué? Ella es tu suegra, es parte de nuestra familia. No creo que le moleste.
-Sí, pero nunca he ido sin Liam.

-Venga, Paula. No vamos a pasarnos todas las vacaciones de semana santa aquí encerradas. – tenía razón pero me parecía una falta de respeto presentarnos allí y sin su hijo. – La podemos llamar.

-Vale. – cedí, si le hacía ilusión ir pues iríamos. – Pero primero lo hablo con Liam, mañana te aviso. – se abalanzó sobre mí para darme un sonoro beso, Ryan reía. - ¿Y ahora dónde vais?
-A cenar, ¿te vienes?

-¿No os molesto si voy? No sé, ¿no preferís intimidad?

-Tú nunca molesta, Paula. – dijo Ryan, sentándose a mi otro lado.
-Solo porque es viernes y no me quiero quedar en casa ¿eh? – dije auto convenciéndome, la verdad era que no quería quedarme sola.

-¡Mierda! – gritó ____ poniéndose de pie subiendo las escaleras. Ryan y yo nos miramos confundidos y en cuestión de segundos ya la teníamos otra vez en la sala con mi agenda en sus manos. – Paula, hoy tienes el evento ese, el de recaudar fondos. – Me levanté asustada, se me había olvidado por completo. En el estarían Little Mix y diferentes artistas y cantantes, lo había organizado Capital FM. No había preparado nada. Cogí la muñeca de Ryan y miré la hora.  ¡Mierda! Las siete menos diez, tenía apenas dos horas para arreglarme.
-Vosotros venís conmigo.

-Qué dices, Paula…
- _____ me prometiste venir y tú también. – dije señalando a Ryan que no sabía que decir.

-No tengo vestido, se nos ha pasado por completo. – Joder… yo tampoco tenía, vaya tela.
-Tenéis un montón en el vestidor, elegid alguno.

-¡Pero no son nuevos! – gritamos a la vez.
-Mentirosas. – nos acusó Ryan. – El otro día fuisteis de compras y no los habéis estrenado. – le miramos extrañadas ¿Cómo sabia él que habíamos ido de compras? – Yo os acompañé… - me reí, parecíamos tontas. – Os dejo, luego paso ¿a las 9:30? ¿Está bien esa hora? – asentí sonriendo, se acercó a ____ y le dio un corto beso para después salir de casa.

-Ahora necesitaríamos a Bego. – dijo ____ tirando de mi para subir a cambiarnos. Tenía razón, nadie mejor que ella para ayudarnos con ese estilo que ella tenía.
 
             (Narra Bego)

-Mamá, te voy a echar de menos. – dije mientras bajaba mis maletas, con su ayuda, obviamente del coche. Entramos en el aeropuerto de Madrid. Nos colocamos en la cola para facturar mis maletas.
-En cuanto llegues, me llamas. – asentí con una enorme sonrisa.

-Me vas hacer mucha falta. Ha sido casi un año contigo, después de 19 perdidos.
-Lo sé, mami. Pero seguiremos en contacto. Además recuerda que vuelvo a Londres por tus diseños.

-Quién iba a decir que la chica que vi, un segundo aquella vez, en el estudio resultaría mi hija.
-Aquí me tienes, delante de ti. – dije abrazándola. Vi como las maletas se iban por aquella cinta, solo nos quedaban minutos para despedirnos. – Y quién me iba a decir a mí que me iba a convertir en una de tus modelos.

-Dale recuerdos a Frank y vuélvele a decir que me cambio la vida.
-Venga mamá… no seas exagerada.

-Es verdad, si no hubiera sido por el padre de Andy no estarías aquí conmigo. – Si lo pensaba así, pues tenía mucha razón. Gracias a que Andy, le habló a su padre de mí y le contó mi historia pude encontrar a mis padres. Resultó ser que el padre de Andy, era un investigador muy famoso y siempre encontraba lo que buscaba. William al final nunca encontró nada, Paula y ___ tendrían que hablar con Frank a lo mejor las ayudaba a encontrar su origen. – Además creo que Andy y tú deberíais hablar.
-No voy a formalizar con Andy.

-¿Por qué no? Este tira y afloja no es bueno.

-Quedamos en ser amigos con derecho. Él no se metía en mi vida y viceversa, así estamos bien.
-¿No le quieres? ¿Sigues enamorada de Harry? – No le contesté. ¿Seguía enamorada de Harry? Esa era la pregunta. Claro que quería a Andy pero no como para ser novios y atarme a alguien y Harry, se había quedado en el olvido aunque no descartaba nada. Durante el tiempo que había estado entre París y Madrid no había afectado en mi vida. Era un chico más. – Contéstame.

-Claro que sí pero no quiero tener nada serio con alguien.
-¿Quieres que te dé mi opinión? – asentí. – Creo que sí que estas enamorada de Andy pero tienes la esperanza de volver a estar con Harry, es eso lo que no te deja ver todo el amor que en realidad sientes por ese chico que te ayudó a olvidarlo. No te has dado cuenta de ello. – podía ser, no iba mal encaminada. – Mira, te darás cuenta cuando un día cualquiera no quedéis y no te llame para nada, estés preocupada de porque ni un mensaje te deje, te comerás la cabeza por saber que ha pasado. Ese día te darás cuenta de que lo echas de menos. – negué, se estaba equivocando. Él ahora no estaba conmigo y no lo echaba mucho de menos. – Ahora no le echas de menos porque te llama y se preocupa de ti. Lo notaras cuando le veas con amigas y te entren ganas de matarle porque no está a tu lado.

-Mamá creo que tienes fiebre o algo. – reí y ella conmigo, lo que decía no tenía ni pies ni cabeza. Pero volvió hablar.
-Estás confundida, créeme.  Eso me pasaba a mí con tu padre.

-Qué pena que no haya venido. – dije intentando zanjar el tema y que lo olvidara. – Menos mal que me he despedido de él.
-Pablo te echara de menos. Te quiere mucho.

-Y yo a él. – lo había conseguido, se había olvidado. ¿Sería verdad lo que me dijo? No, era imposible. – A ti también te quiero mucho. Sabes que eres mi vida ¿no?
-Y tú la mía ¿no? – asintió con lágrimas en los ojos, y no era la única, yo también solté una que otra lagrimilla. Terminó abrazándome. Subí al avión, me había tocado en la ventana, serían solo dos horas de viaje, así que me relajé.

¿Mi vida? Había cambiado. Mucho. Frank había encontrado mi origen. ¿Os acordáis de Emma? Pues es mi hermana. Emma fue la chica que nos recibió cuando ____ y yo fuimos hacer la sesión de fotos para ZARA, mi madre es socia de aquella empresa, amiga de Anne, tienen la mitad de acciones juntas. Por eso digo que la vida cambia. Ahora es donde entra Andy. Cuando Frank me dijo que la había encontrado, mi madre estaba en París con un desfile, el Fashion Week. Ese mismo día, Andy viajó conmigo y la conocí, después  a Madrid y estuvo varios meses. Sí lo pensaba bien, él había estado en los momentos más importantes de mi corta vida. A lo mejor mi madre tenía razón en que le quería aunque también me podría a haber acostumbrado a él, a que me llamara todos los días, a verle por Skype y contarle como me había ido el día y demás. No, estaba segura de que solo me gustaba pero tanto como estar enamorada de él, no.
El vuelo llegó sin retraso alguno y allí estaba él cuando salí con las maletas. Se acercó y me abrazó. – Te he echado de menos. – susurró para después darme un corto beso en la mejilla. Subimos a su coche, miré la hora, las nueve y media. Estaba deseando darle la sorpresa a mis hermanas. No sabían que volvía, las había mentido diciendo que estaba en París y que no volvería hasta después del verano. Nervios era lo que sentía. El coche empezó a moverse.

-¿En la mejilla? – dije sin pensar. Él no tardó en mirarme un par de segundos y volvió a fijar la vista en la carretera. Continué porque no digo nada. – Pensé que me lo darías en la boca.
-Me dejaste claro que solo somos amigos.

-Con derecho. – afirmé.
-Sí, pero quiero conocer alguna chica que no solo me quiera como un amigo con derecho. - ¿Qué estaba diciendo? – Estoy conociendo a una chica y bueno…

-¿Tienes novia?
-No he dicho eso.

-Como si lo hubieras dicho.
-No.

-Mira, Andy no me confundas, me estas tratando de decir que se acabó el amigo con derecho para convertirse en solo amigos ¿es eso? – pregunté con miedo ¿Qué me pasaba? Tenía que estar contenta por él y no enfadándome. Él merecía ser feliz y si esa era su felicidad, tenía que compartirla y sentir esa cosa rara que ahora estaba sintiendo. No podía ni describir lo que sentía.
-Sí, es eso. – dijo por fin mirándome, ya que en todo el tiempo no lo había hecho. Durante el resto del camino que fueron cinco minutos más, no hablamos, hubo un silencio realmente incomodo que no entendía. Me ayudó a bajar las maletas y le dije que ya subía yo sola. No me despedí de él, ni siquiera lo miré, empujé la puerta del portal que estaba medio abierta. Subí en el ascensor, me estaba poniendo nerviosa otra vez, llegué y me planté delante de la puerta para llamar al timbre.

-Venga, Bego, estarán muy contestas de verte. – dije en voz alta antes de llamar. Esperé unos segundos y volví a llamar, no se escuchaba nada. Lo volví a intentar, no me lo podía creer, no estaban. – Vaya, sorpresa. - dije deslizándome enfrente de la puerta para sentarme a esperarlas.

 
He vuelto!!!! jhfknvkdcjlxncmx Ha pasado mucho tiempo. Lo sé :( Pero bueno es que con el verano... ay dios. Menudas vacaciones jajaja Diana!! matadme *-* Que canción tan perfecta!! y el WWAT!!! 10 de Julio, empezando la puerta atrás.
Bueno espero que sigáis leyendo la nove y que me la comentéis ya sabéis. Por aquí, Twitter, DM o WA las que lo tengáis! Por donde queráis pero comentadla vale? Besos enormes babes!!!